Estilo Zen

Si te inclinas por la paz, la relajación, la espiritualidad, sin duda este es tu estilo.

Por eso es importante saber que el Zen es más que un estilo decorativo, es una forma de vida, una disciplina espiritual.

Las verdaderas raíces místicas y filosóficas del Zen se encuentran en la vida y enseñanzas de Buda, e incluso podríamos ir mas atrás hasta las tradiciones espirituales del Hinduismo recogidas en Los Vedas.

El Zen alcanza su expresión definitiva en Japón a mediados del siglo XIII, influyendo en la mentalidad y las costumbres de la cultura tradicional japonesa, donde todavía se sigue practicando y enseñando en las diversas escuelas y monasterios Zen.

El Zen llega a occidente en las últimas décadas del siglo XX, influenciando con su filosofía y práctica en diversos ámbitos, entre ellos la arquitectura y la decoración.

La filosofía o base espiritual del Zen se centra en la iluminación y búsqueda de armonía y paz interior a través de acciones simples y cotidianas proporcionando en todo momento un sustento para la vida diaria.

El arte de la pintura o la caligrafía, la meditación, los rituales, las artes marciales, la ceremonia de servir el té o el arreglo de flores, son algunas de las actividades que van definiendo el Zen e influenciando con su simplicidad en la vida cotidiana.

Cada una de estas actividades tiene como objetivo la iluminación. Todas exploran distintas características de la experiencia Zen y pueden ser usadas para entrenar la mente y llevarla en contacto con la realidad última.

Estos mismos conceptos son los que inspiran al Zen en nuestra cultura, acercando su estilo de vida a las construcciones, objetos y formas de vida contemporáneas.

Características del Estilo Zen

Busca alcanzar la armonía y la tranquilidad deseada por todo ser humano. Se puede decir que en Occidente su filosofía se adapta al diseño de interiores y jardines.

A la hora de decorar pensando en este estilo se requiere de recursos mínimos, espacios ordenados, colores claros y líneas simples.

La ornamentación excesiva no va con este estilo, al contrario, utiliza pocos objetos, materiales naturales y aromas, este último lo podemos obtener a través de velas e inciensos.

Con una decoración Zen se logran espacios de paz y armonía, brindando reflexión y descanso.

Colores

Predomina el uso del color blanco y el uso de los neutros (ocres, grises y beige). Se utilizan otros colores como el rojo por ejemplo, únicamente para acentuar, como en un objeto o detalle puntual.

Materiales

Los materiales más utilizados son los que encontramos en estado natural, como la madera y la piedra, para los baños y cocinas se prefiere la piedra antes que la cerámica.

En los pisos, la madera clara se antepone a la oscura, se prefiere bambú o haya.

Muebles

Los muebles deben seguir la máxima simplicidad en sus líneas. Muebles bajos, de líneas rectas que invitan al orden, en su mayoría conservan el color de la madera natural. Los muebles con curvas y muchos adornos no combinan con este estilo.

Iluminación

La luz siempre debe ser indirecta, con luminarias escondidas, logrando un ambiente suave y sutil, propicio para la meditación y el descanso.

Objetos

La elección de estos debe ser cuidadosa. Son pocos los adornos que se permiten en este estilo, a la hora de escogerlos podemos inclinarnos por objetos de cristal o madera. En las paredes, aunque se prefieren limpias se puede colgar un cuadro que este acorde con el resto de la decoración.

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