Diez consejos para escoger la mejor cabina de baño

1. Ubicación. El espacio donde se coloca la cabina de ducha condiciona la forma de la misma pudiendo optar por una estructura rectangular, circular u ovalada.

2. Color. El estilo decorativo del baño determinará el de la cabina, ya que es posible optar por una cabina con vidrio, perfilería y apliques transparentes o coloreados acorde con el tono del baño.

3. Perfilería. La ausencia de perfiles otorga mayor ligereza visual a la cabina, por lo que es la opción aconsejable para espacios pequeños, mientras que para los grandes se puede optar por cabinas con una perfilería robusta.

4. Puertas. Existen cabinas con puertas corredizas para ganar espacio u oscilantes y, en este último caso, la opción más adecuada pasa por puertas que se abren hacia fuera, para mayor comodidad.

5. Piso. Para el suelo de la cabina se puede optar por pisos de colores, una pequeña tarima de madera, zonas diferenciadas de agua y secado e incluso superficies acordes con el piso del resto del baño.

6. Equipamiento. Hay que tomar en cuenta si se desea una cabina individual o que pueda acoger a dos personas a la vez, que disponga de asientos con disponibilidad de tumbona, con el fin de relajarse.

7. Opciones de baño. Las cabinas de ducha ofrecen una variada gama de posibilidades de hidromasajes, baño turco, sauna, hammam, entre otras.

8. Jets. A mayor cantidad, más posibilidades de uso. Para personas que deseen chorros de agua en partes concretas del cuerpo, existen cabinas con jets especiales para pies u otras zonas.

9. Consumo responsable. Los mandos termostáticos permiten mantener constante el calor del agua y algunas cabinas disponen de grifería especializada para que se pierda la menor cantidad de agua posible, respetando así el medio ambiente y realizando un consumo responsable.

10. Extras de valor. Las opciones adicionales son un plus que convierten el baño en un verdadero placer, así puede disponer de servicios como cromoterapia, sauna incorporado y musicoterapia.

Ahora a escoger su cabina de ducha, disfrute y relájese

El espacio

El espacio es el principal instrumento del diseñador y decorador, como es el lienzo para el pintor, es ahí donde se desarrolla la vida de cada uno de nosotros, por tal razón es tan importante el cuidado que se debe tener a la hora de su intervención. Se dice que son la plástica y la escala quienes logran transformar al espacio como tal, antes de esto sería tan solo un vacío.

La arquitectura y el diseño son quienes configuran el espacio en el que nos movemos, de aquí nacen los diferentes tipos de espacios.

Espacio Físico: es el volumen del aire limitado por las paredes, suelo y techo de un salón. Éste es expresado en forma de metros cúbicos.

Espacio Perceptible: es aquel que podemos percibir a simple vista pero es difícil de cuantificar con solo mirarlo, por ejemplo en un salón con grandes ventanas, el cristal nos permitirá ver más espacio, haciéndolo parte del espacio interior sin que con esto estemos rodeados del mismo.

Espacio Conceptual: va de la mano con el espacio perceptible, se podría decir que es el mapa del edificio, habitación, salón, etc.; que queda grabado en nuestra memoria. Cuando las personas pueden comprender muy fácilmente con su imaginación o con el uso de su memoria el recorrido y desplazarse con soltura, casi sin necesidad de ser guiado quiere decir que el edificio tiene un buen espacio conceptual.

Espacio Funcional: es aquel en el que realmente nos movemos y usamos. Por ejemplo el espacio que ocupa una sala o un comedor.

Espacio Direccional: es aquel donde el punto de atención corre através de un eje longitudinal.

Espacio No Direccional: es donde no existe un recorrido obvio a través del edificio, sino más bien varios de ellos a escoger.

Espacio Positivo: este espacio positivo es aquel que esta concebido como un vació que, posteriormente, será trabajado y contenido para definirse como espacio concreto y crear una particular experiencia arquitectónica o de diseño.

Espacio Negativo: el espacio negativo se crea vaciando un sólido que ya existe. Acá podemos hacer mención a el salón de una casa divido por una pared la cual es demolida y se crea un salón más amplio.

Espacio Personal: es importante tomar en cuenta este espacio ya que cada individuo necesita de él y se debe aplicar a la hora de construir o diseñar. Éste se refiere a la distancia que los individuos de una misma especie guarden entre ellos. Es una zona de confort programada genéticamente.

Podemos decir que el espacio se encuentra definido materialmente por el volumen, sin embargo no siempre coincide con la forma material que lo delimita, variando de acuerdo a tres aspectos:

1. Proporción: Niveles interiores
2. Dimensión Visual: Colores y texturas
3. Dirección: Transparencias

El espacio puede ser definido de acuerdo a su funcionalidad y calidad:

Espacios Servidos: aquellos que son el motivo por los cuales se construyen.

Espacios Servidores: aquellos que complementan la actividad funcional en los espacios servidos.

Espacio Permeable: es aquel que permite que el uso funcional que allí se realice sea enriquecido por otras actividades, siendo flexible al cambio, tanto de mobiliario como de función. Se puede circular en el sin forzar su significado. Por ejemplo una sala, un comedor, un dormitorio.

Espacio Impermeable: en éste, su uso es específico. Es determinante, dimensional y formalmente se accede a él o puede circularse tangencialmente, no através de él. Por ejemplo un baño, una cocina.

En cuanto a la forma del espacio: Esta dependerá de la característica topológica (de lugar) de concurrencia espacial; dependiendo en gran medida del tratamiento interior del volumen (si es articulado, continuo, cerrado o perforado)

El espacio parece concentrarse o dispersarse:

1.-Bidireccional: cuando claramente se establece un flujo entre 2 puntos.

2.-Multidireccional: si se multiplican los puntos de interés hacia los bordes, puede hablarse de centrífugo; si por el contrario el interés del observador se concentra en un foco central puede hablarse de centrípeto o (focal).

• En cuanto a su relación de espacio interno y externo:

1. Espacio cerrado: se percibe como aquel en que las aberturas no constituyen relación perceptiva con el exterior.

2. Espacio abierto: aquel en que la relación son el espacio circundante supera al 50 %, ó si es menor, las aberturas tienen un claro sentido de relación.

En cuanto a su existencia o realidad:

1. Espacio Real: aquel definido ó delimitado, a lo menos por tres paramentos.

2. Espacio Virtual: es aquel que entendemos comprendido entre un elemento y la distancia de atracción ó tensión del elemento.

En cuanto a su acción sobre el individuo:

1. Espacio “Socio-peto”: cuando las direcciones del espacio lo expresan como continente y propenden las relaciones entre los individuos.

2. Espacio “Socio-fugo”: cuando las directrices del espacio expresan tal fluidez que evitan las relaciones entre los individuos.

Es vital conocer estos conceptos para hacer de cada espacio el lugar ideal, es ahí donde vamos a convivir con el resto de las personas, sea nuestra casa o lugar de trabajo.