La habitación juvenil

«Si existe en la humanidad una esperanza de salvación y ayuda, ésta no podrá venir más que del Niño, porque en él, se construye el Hombre». María Montessori

Ha llegado la etapa en que los niños empiezan a crecer con más rapidez y se convierten en adolescentes, ahora sus gustos son otros, a las niñas ya no les gusta el rosa y los niños ya no quieren más celeste, es hora de redecorar su dormitorio…

Lo primero a tomar en cuenta antes de empezar, es saber claramente qué es lo que al nuevo joven le gusta, cuáles son ahora sus preferencias, su estilo, colores, etc.

Podemos guiarnos por las colchas o cubrecamas para dar color a las paredes, de igual manera para colocar cortinas o persianas en las ventanas.

Es importante recordar que ahora, esta habitación será utilizada para actividades totalmente diferentes a las que realizaba cuando niño(a), ahora en el espacio donde solían estar los juguetes quizás tendrá prioridad, la computadora, su cama servirá además de sofá para reunirse con sus amigos(a) a escuchar música o simplemente conversar, hay que pensar en muebles simples que brinden el espacio para estas reuniones con sus compañeros, para el estudio y por supuesto para el descanso.

Los puff, o simplemente cojines en el suelo sobre una alfombra, por ejemplo, serán de gran ayuda como mobiliario, además de dar un aspecto simple y relajado a la habitación.

Estanterías simples en madera, van muy bien en color maple, o cualquier color sólido, donde pueda colocar sus libros, discos y que le permitan mantener en orden su dormitorio.

Hay infinidad de mobiliario para las habitaciones de los chicos, lo importante es ser creativo, y se puede reutilizar lo que se tenía en la habitación infantil.

Es importante pensar, si el espacio lo permite, en una zona de estudio, la mesa o escritorio no es necesario que sea de gran tamaño, hay gran variedad de ellos. Por otro lado se debe tener en cuenta una zona de relajamiento, por lo que será importante no recargar su habitación, al contrario se debe dejar espacio para la comodidad.

Al elegir el color de las paredes, se debe tomar en cuenta que no sean tonos que vayan a oscurecer la estancia, para lograr más bien un ambiente relajado.

Lo más importante es que la habitación sea a gusto del adolescente, proporcionándole funcionalidad y comodidad.

Será divertido tanto para los padres como para el joven trabajar juntos en este importante proyecto, además que ayudará a crear lazos afectivos más fuertes.

¡Suerte! y manos a la obra

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