Decoración Feng Shui…El fluir del Chi, tu energía vital.




Por Diseñadora de Interiores Ana Markessinis.

Hace cinco mil años, los antigüos chinos quisieron descubrir en que entorno el cerebro era más feliz y así desarrollaron una disciplina llamada Feng Shui que literalmente significa: Viento y Agua.

Este método, equilibra los cinco elementos básicos: madera, fuego, metal, tierra y agua. Estudia el flujo energético para lograr una ocupación consciente del espacio.

Toda nuestra energía vital se denomina Chi, la cual se ve modificada según la disposición del espacio y la orientación de los objetos ubicados.

La decoración en el hogar ocupa un papel fundamental ya que tu casa, es el templo donde se recargan tus energías, así que es muy importante encontrar el equilibrio entre todas las habitaciones y los objetos de las mismas.

Estos puntos son vitales para decorar una casa bajo la energía Feng Shui:

La luz: Es importante la entrada de luz solar, ya que es un generador natural de energía. Evita espacios cerrados y oscuros.

Los colores: La pintura de las paredes, a base de colores fríos donde incida la luz natural y los colores cálidos donde exista mayor oscuridad. Deben mantenerse limpias y eliminar las manchas de humedades. En los objetos, puedes concederte el contaste a través de colores más brillantes y fuertes: naranjas, rojizos, terracotas.

Adornos de la casa: Evita coleccionar antigüedades ya que arrastran el historial energético de las personas que han poseído estos objetos. Es importante no conservar objetos inútiles y aprender a desprenderse de ellos.

El orden: muy importante. La casa ordenada y limpia favorece el flujo de las vibraciones positivas.

Las plantas: naturales con flores coloridas atraen la alegría.

Los aromas: purifican el ambiente, quema un poco de incienso o mirra. Puedes introducir las esencias de romero y lavanda mediante humificadores. Hay que destacar la importancia de las velas tanto las aromáticas como las normales. Fuego como elemento renovador.

La música: a través de objetos que cuelgan del techo. Los móviles de cuarzo o de caña de bambú resonarán en el interior de tu vivienda consiguiendo conectarte con tu lugar de paz interna.

La disposición del mobiliario en las diferentes habitaciones.

El recibidor: es el punto más estratégico de tu casa, es donde empiezas y cierras tu día. El tamaño no importa, éste debe de ser acogedor. Luces a través de lámparas de sobremesa, ayudan a dar calidez. Plantas y cuadros alegres. Los espejos que son tan importante en el Feng Shui deben de estar en el vestíbulo, pero nunca delante de la puerta.

Sala de estar: El mueble principal de este espacio es el sofá, el cual será ubicado en la pared más amplia y sólida de la habitación, separado de la misma. Si hubieran varios, lo ideal es que los dispongas en forma de U o L, para generar una conversación fluida entre las personas.

Comedor: las mesas redondas, sobre todo la principal y junto a ella, un gran espejo donde los comensales puedan reflejarse en él. Materiales que configuran los cinco elementos: madera, metal, lonas y telas naturales que nos acercan a la tierra en textura y color. Plantas que oxigenan tu vida y el agua mediante una fuente artificial que te recuerde tu constante fluir.

Estos espacios son considerados espacios Yang, público, por lo que en ellos debe de disponerse todo lo tecnológico, pero a la vez que no sea el  protagonista del espacio.

La cocina: lugar de encuentro, alegre y serena. Colores verde o gamas tierra. Y llenarla de productos frescos como las frutas, verduras y semillas que simbolizan el origen.

Dormitorio: La cama apoyada en una pared sin ventana e intentar que los pies no apunten hacia la puerta. Eliminar o apagar los elementos tecnológicos. Descansar sin interferencias es vital. Es considerado el espacio Ying, lo íntimo.

Baño: Es de gran importancia por su vinculación con el agua. Si se pudiese, ubícalo lo más separado posible de la cocina. Con luz natural. Es necesario que transmita limpieza, calma y confort, por lo que es indispensable que esté ordenado y con pocos elementos. Las plantas vuelven a ser una prioridad. Y aunque suene muy obvio, mantén la puerta y la tapa de la taza cerrada.

 Pasillos y Corredores: despejados de muebles y objetos. Son los espacios más liviano de ornamentos, hay que dar campo para que todas las energías fluyan por él.

Observa a tu alrededor y piensa que decorar es mucho más que crear ambientes bonitos, es lograr que el cerebro esté programado para sobrevivir, se relaje, se sienta seguro y en paz con el entorno.

Las cosas bellas, generan hormonas neurotransmisoras que te harán sentir mejor.

«Cambia de vez en cuando los objetos o complementos de sitio, te sacará mentalmente de tu zona de confort y serás más creativo.»

Ana Markessinis

 

 

 

 

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