Open Concept y los espacios diáfanos. ¡Fuera tabiques!





Por Diseñadora de Interiores Ana Markessinis

La arquitectura es una disciplina viva al servicio de la sociedad. Por este motivo, los diseños se van modificando a lo largo de los años, al igual que cambian las familias y la manera que tenemos de estar en la casa.

Cada época tiene su concepto y el del siglo XXI está claro, los espacios diáfanos.

Lejos quedaron las viviendas compartimentadas. Hoy el tabique es el enemigo a batir y es por eso que no hay reforma que no se desprenda de ellos en aras de lo que conocemos como Open Concept.

En este tipo de proyecto, el decorador tiene que tener muy claro si los tabiques son distribucionales o son los denominados tabique madre, cuya demolición podría afectar a la estructura de la vivienda, por lo que habría que sustituirlo por una viga de resistencia o un pilar reforzante. A esta actuación se le considera una obra mayor y quizás nuestro trabajo como interiorista debería de estar apoyado por un arquitecto técnico.

Aclarado este punto, ¿quién no recuerda los famosos Lofts que nacieron en las antiguas fábricas reconvertidas en viviendas tan de moda en las calles de NY?

Acá arranca el concepto de esta tendencia, viviendas compuestas por espacios abiertos y multifuncionales.

Pero si admirar esos bellos espacios en tanto metraje era un deleite, lo realmente innovador de nuestro siglo es adaptar este concepto a los apartamentos pequeños en los cuales la mayoría de nosotros habitamos.

Con la eliminación de los tabiques, descubrirás una grata transformación de tu casa.

La luz fluirá, ya que los muros impiden la circulación de la misma. Toda la vivienda parecerá mucho más grande y ningún lugar quedará oscuro. El abrir los espacios, no significa que estos no posean sus propias características. En la visual todo estará unido, pero mediante diferencias en el pavimento, en la pintura, en los materiales, conseguirás dar personalidad a cada estancia.

Espacios versátiles, que se puedan transformar con facilidad. Podés separar los ambientes con puertas corredizas para que estos sean abiertos o cerrados según te convenga. En los espacios que puntualmente querás cerrar como es la cocina, podrás hacerlo con puertas vidriadas o translucidas, que te permitirán ver lo que dentro de la cocina ocurre y que la luz llegue a la misma.

Limpieza visual, orden y claridad. En este tipo de interiorismo hay un fluir de la luz y de los diferentes espacios. Con la eliminación de los tabiques dejarás que la vista disfrute sin interrupciones de habitaciones agradables, amplias y ordenadas. Con un golpe de vista, visualizaras toda la casa, esto te obligará a esforzarte en mantener un mayor orden en ella, apoyándolo con una decoración sobria, poco recargada y sencilla.

Y la amplitud de los espacios, se conseguirá, eliminando los tabiques y las puertas batientes, ganando así en metros cuadrados.

Este estilo abierto, siempre genera un poco de dudas en la búsqueda de las zonas de mayor intimidad como son el dormitorio y el cuarto de baño. Podés cerrarlos visualmente sin recurrir al tabique físico convencional. Las medias paredes, las estanterías, los módulos de Pladur, los grandes biombos, las telas a modo dosel, los paneles japoneses, compuestos por tablillados de madera y papel de arroz o el uso del Paves sobre todo en el cuarto de baño, son recursos que te  ayudarán rápidamente a conseguir esta ambigüedad entre lo privado y lo público.

El vivir en un espacio pequeño no tiene por qué ser un inconveniente, ese es el reto para el Interiorista conseguir que sea cálido, personal y acogedor.

Así que: ¡abrí tu casa, eliminá los muros y permití que la luz sea la fuente transformadora de todo!

Ana Markessinis

 

 

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