Estilo Contemporáneo

Suavidad, sencillez, funcionalidad, ambientes amplios, acogedores y luminosos. Todo esto encierra el estilo contemporáneo. Muchas veces confundido con el estilo minimalista, éste es un estilo que te permitirá decorar tu hogar de una manera simple pero elegante y sobria a la vez.

Un estilo que siempre está de moda y se acopla a las nuevas tendencias decorativas, ya que es vanguardista.

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Si  creés que el estilo contemporáneo es el tuyo, conocé más de él:

Es un estilo que le gusta lucir líneas rectas e incluir muebles clásicos y robustos. Esto en el caso del estilo contemporáneo tradicional. Mientras que el contemporáneo moderno se inclina por las líneas rectas y sencillas. Sin muchos detalles.

No esconde mobiliario, más bien lo exhibe, sin recargar el espacio.

Colores: Utilizá tonos neutros, blanco, negro y marrón, en paredes y muebles. Con tonos de acento en pequeña escala, pero muy importantes, en los accesorios. Normalmente éstos han de ser colores vibrantes como naranja, verde, verde limón. Podés  mezclar varios de estos, siempre y cuando no caigás en excesos. Lo importante es que la habitación mantega la simpleza.

Para estos acentos de color podés utilizar, almohadones, jarrones, piezas de arte y plantas.

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Mobiliario: los muebles a utilizar han de ser simples pero sin perder elegancia, en colores neutros, éstos cumplen un papel muy importante dentro de la decoración. En cuanto al material que se usa en éstos, prima el cuero o sus similares. La incorporación del metal en éstos es importante, así como la madera, la cual ayuda a crear calidez en los espacios.

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Iluminación: en el estilo contemporáneo la iluminación es fundamental, en especial la natural, logrando su integración al hogar a través de ventanales, a los cuales podés colocarles cortinas livianas, o bien, persianas, como las enrollables o panel japonés. Si preferís las cortinas, con éstas podrás aportar color y textura al espacio.

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En cuanto a la iluminación artificial, no la podés dejar pasar inadvertida, la iluminación ambiental es fundamental para crear ambientes bien iluminados y confortables. Tratá de colocar luminarias en puntos específicos. Las lámparas de piso son ideales para los diferentes salones, como la sala, acompañando al resto de las luminarias.

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Pisos: éstos han de ser simples, materiales como la cerámica, porcelanato, madera, y si decidís colocar alguna alfombra, que sea para ayudarte a dar textura y color.

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Textura: ésta la podés traer a través de cortinas, almohadones y alfombras. La misma debe ser simple y suave.

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Y que no te falten los accesorios, éstos te ayudarán a darle el toque final a tu decoración y con ellos aportarás los acentos de color. No recargués los espacios con ellos, pocos serán suficientes. En cuanto a los cuadros, deben ser simples y modernos, de preferencia arte abstracto.

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Las fotografías en blanco y negro, sin marco o con marcos simples vendrán muy bien en tus espacios, recordá que éstas inmortalizan los buenos momentos, así que colocarlas en tu hogar es un generador de buenas energías.

Otro aliado en este estilo son los espejos, con ellos también lograrás ampliar visualmente las zonas pequeñas.

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Las plantas son otro elemento importante en este estilo, ya que aportan color, suavidad y vida a las habitaciones.

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Con el estilo contemporáneo disfrutarás de un hogar apacible y despreocupado, donde tu “yo interior” encontrará paz y tranquilidad.

Decoración

La decoración es un arte, a través de él logramos reflejar nuestro estilo de vida, nuestros sentimientos, logramos reflejar quiénes somos y lo que deseamos, es funcionalidad estética. Cuando logramos definir el estilo o los estilos decorativos que nos llenan, logramos darle a nuestro hogar, oficina o centro de negocios un poco mas de nuestra personalidad y con ello sentirnos cómodos y adaptados en nuestro espacio.

¿Cómo empezar a decorar?

Al tomar la decisión de cambiar la decoración o distribución de determinadas zonas o ambientes de la casa, nos encontramos con un mundo de preguntas frente a un vacío de ideas y conocimientos.

¿Cómo reorganizar el espacio? ¿De qué manera distribuir objetos y mobiliario? ¿Qué pisos, colores, texturas o estampados elegir?

Debemos trabajar en una idea decorativa previa al desarrollo del proyecto, así daremos soluciones a estas preguntas, para esto es importante seguir una serie de pasos básicos:

1. Debemos conocer bien el espacio a trabajar, cómo es, con qué contamos, qué disposición tiene. Resulta fundamental adaptarnos al espacio que disponemos y, según lo que queramos, únicamente se consigue partiendo de los elementos físicos que lo forman originalmente. El conjunto total de la obra estará influido por elementos como el espacio y la luz natural, adaptando a ellos (en una etapa posterior) la elección y combinación del color, las texturas, la distribución y ubicación de muebles y objetos, el uso de luminarias, etc.

En esta etapa necesitamos tomar consciencia de cada uno de los elementos que componen el área que vamos a decorar. Debemos tener en cuenta, por ejemplo: las dimensiones del lugar, qué paredes son de carga, cuales son medianeras, si existen escalones o desniveles, dónde están ubicadas las puertas, dónde hay empotrados armarios, sanitarios, chimeneas, interruptores, si tiene humedad o no, dónde están las ventanas, cuáles son las fuentes de luz natural, cuáles de luz artificial, etc.

2. Tener en cuenta nuestros gustos y aspiraciones, podríamos definir la decoración como el proceso de crear ambientes a la medida de quienes los habitan o frecuentan, utilizando para ello recursos estéticos. Para dar con un claro proyecto decorativo necesitamos tener en cuenta cuestiones referentes a nuestra personalidad y anhelos; cómo somos, qué esperamos del espacio físico, qué nos hace sentir bien, cuáles son nuestros gustos personales, nuestras aspiraciones, hobbies, actividades o cualquier otra cuestión relacionada a nuestra manera única de elegir la vida; de ser o sentir.

La decoración no contempla únicamente resultados o recursos estéticos. Posee también un claro compromiso con nuestro bienestar, nuestras emociones y nuestra calidad de vida.

3. Definir usos y necesidades específicos, el buen diseño de un espacio también debe contemplar y tener en cuenta usos y necesidades específicos. Saber, por ejemplo, qué actividades se desarrollan en el lugar, cuales son los usos que hace la familia de él o las costumbres de los integrantes de la casa, qué necesidades físicas existen, cuáles son nuestras prioridades funcionales, etc. En otras palabras, cual es la utilización práctica que necesitamos de o queremos dar a una estancia en particular.

4. Elaborar el concepto decorativo, podemos empezar a definir qué queremos lograr, cuál será el criterio general que desarrollaremos y qué estilo, o estilos, vamos a utilizar. El concepto decorativo es un claro proyecto preliminar que nos permite realizar el trabajo con orden, coherencia y seguridad, aún cuando no seamos decoradores profesionales.

5. Definición de la decoración, en esta etapa empezamos a elegir colores, objetos, texturas, recursos, estilos, etc. A medida que avanzamos en el concepto decorativo, recorremos un camino de elección y definición.

A. Definir la distribución del espacio por medio de las masas (muebles, objetos y elementos decorativos), de acuerdo a usos y necesidades, teniendo presente la circulación.
B. Elegir el color que se va a aplicar en cada zona.
C. Seleccionar las texturas que vamos a utilizar en muebles, superficies y complementos. Entendemos por texturas a la calidad o aspecto físico de cualquier material empleado en la decoración (ej. satinado, rugoso, mate, liso; etc.)
D. Definir la iluminación.
E. Integrar todos estos principios buscando equilibrio por medio del ritmo (líneas, formas y volúmenes).

Manos a la obra, es hora de darle forma a esa idea y convertir ese espacio en su lugar soñado.

 

 

 

 

 

Qué es cromoterapia

Acá te traigo un poco más de conocimiento para que la decoración de tu hogar u oficina sea todo un éxito.

Es importante tener claro cada aspecto decorativo, para que ese gran proyecto, que es tu espacio, sea toda una realidad.

La cromoterapia consiste en la aplicación de colores para lograr efectos en nuestro estado de ánimo. Los colores por sí solos no son quienes nos hacen sentir mejor, es la energía de la luz que éstos reflejan, convirtiéndolos en colores.

Esta terapia, llamada también psicología del color, utiliza ocho colores básicos, rojo, naranja, amarillo, verde, magenta, azul, violeta y turquesa. Éstos utilizados en los marcos que la terapia impone afectan considerablemente los estados físicos y emocionales de las personas.

Cromoterapia en la decoración

Sabemos que los colores influyen de manera significativa en nuestro estado de ánimo, ya sea positiva o negativamente. La cromoterapia trabaja en ese sentido, es un método de armonización y de ayuda a la curación natural de ciertas enfermedades a través de los colores. Los colores ejercen una influencia física, psíquica y emocional de la cual no somos consientes, y por medio de ésta facilita la auto- sanación.

La cromoterapia ha sido muy importante en la práctica de la medicina tradicional de culturas como la china, la india y la griega.

Por las razones anteriores la cromoterapia puede ser gran aliada en la decoración ya que lo que buscamos es armonía, espacios relajantes que inviten al descanso y la tranquilidad, que nuestro hogar o lugar de trabajo sean generadores de vibras positivas.

En baños y dormitorios podemos aplicar el color verde ya que éste es sinónimo de armonía, ayuda a equilibrar el cuerpo y la mente.

El rojo y el naranja son aliados para levantar el ánimo, siempre aplicándolos con cautela, el rojo por ejemplo puede aplicarse en detalles como muebles de cocina o en complementos de la sala de estar, lo que debemos evitar es una sobre estimulación que podría darse por la saturación de este tono.

El naranja aumenta la autoestima y transmite optimismo, no debe faltar en tu salón, por ejemplo en forma de detalles decorativos como cuadros, cojines, jarrones, flores, repisas.

Es importante en esta técnica el conocimiento de los colores complementarios entre sí, para crear armonía en el entorno, por ejemplo:

• Rojo y verde esmeralda
• Amarillo y azul ultramar
• Naranja y azul turquesa
• Violeta y verde vegetal

Esto debe ser tomado en consideración ya que cada color tomará diferente intensidad dependiendo de la tonalidad que esté a su lado.

En general se recomienda lo siguiente:

• Pasillos: deben predominar los colores cálidos.
• Comedor: mezcla de colores cálidos y fríos.
• Estancia: deben predominar los colores cálidos.
• Dormitorios: deben predominar los colores fríos.
• Cocina: mezcla de colores cálidos y fríos.

Si nos referimos a las habitaciones, hay que tener en cuenta la personalidad de quienes vayan a utilizarlas. Si se trata de personas nerviosas o irritables, deberá darse preferencia a matices pálidos y colores calmantes. Si por el contrario tienen que habitarlas personas indolentes y melancólicas, un exuberante rojo o una mezcla de colores brillantes podrá animar su espíritu.

La elección del color para el cuarto de baño es particularmente delicada. El tono del maquillaje puede ser alterado por el reflejo de unas paredes de color demasiado vivo. Si el suelo es de color claro, las paredes y puertas podrían ser de color rosa y dejar los colores vivos para cortinas, toallas y demás accesorios. Si el suelo es de color oscuro, las paredes y puertas podrían ser de color amarillo, y blancos los aparatos sanitarios y demás accesorios.

No podemos dejar pasar la influencia de la iluminación, hay que considerar que la luz tanto natural como artificial puede variar la tonalidad del color, así que antes de aplicarlo en las paredes o como complemento decorativo es importante realizar pruebas previas.

 

 

 

 

 

 

Estilo Colonial

 

Este es un estilo con mucha historia y clase, acá te traemos un poco de ésta para que lo podás conocer más a fondo y si crees que es tu estilo, decidirte sin duda por él.

A finales del siglo XIX y principios del XX, gente procedente de metrópolis imperialista se mudaron a las colonias anexadas tras las luchas expansionistas. La búsqueda de recursos naturales lejos de las fronteras de determinados países, hizo que los europeos se trasladaran a los terrenos conquistados, dándose una convivencia de lo autóctono con lo urbano. De esta manera se mezclaron las costumbres españolas con latinoamericanas, y las francesas e inglesas con asiáticas. De aquí las denominadas colonias.

Los recién llegados se vieron obligados a fabricar sus propios muebles, éstos, de aspecto tosco y rudimentario al principio, luego conforme se volvían más sedentarios lograron darles aspecto más definido y fino. La artesanía es la primordial en estas creaciones. Utilizaban maderas autóctonas como teca, con el paso del tiempo se fundan las primeras fábricas y los muebles empiezan a ser construidos en serie.

Este es un estilo acogedor, tranquilo y cálido, y cada región o país cuenta con un estilo colonial que se distinguirá de los otros por su propios materiales.

En cuanto a las telas, las más utilizadas son el lino, cualquier tejido de origen natural, incluso la rafia o arpillera. El color primordial en el estilo colonial es el blanco, seguido por los beige y marrones, también puede contar con tonos fríos pero con tonalidades suaves como violeta, turquesa, malva o lila.

El material por excelencia es la madera, sin embargo podemos utilizar el acero y el hierro forjado, siempre en pequeños detalles como remates en las mesas y sillas, adornando una lámpara o de suplemento en espacios como el baño o la cocina. Dependiendo de su gusto puede optar por metales brillantes o mate.

Las alfombras harán que la habitación adquiera una dimensión diferente, y dará más calidez al espacio. Las plantas, las butacas de jardín, una jaula de mimbre o una hamaca darán a los diferentes rincones de la casa encanto y sensación de tranquilidad.

Accesorios

Lo primordial en el estilo colonial impera lo natural, por ejemplo podemos decorar nuestra mesa con un plato hondo o bol lleno de piedras, semillas o popurrí, o bien un jarrón de mimbre con tallos de bambú. Los retratos en sepia, cuadros de bodegones, floreros, causarán un buen efecto en las paredes.

Las zonas de descanso transmiten clasicismo, por esta razón la cama con dosel es indispensable, cortinas de tul y las colchas con bordados, este es un estilo que inspira suavidad. El baúl grande a los pies de la cama, un biombo, celosías a modo de contraventanas.

Y como en cualquier estilo, lo primordial, es que guiándote por los pasos básicos pongas en práctica tu creatividad y le des a tu hogar o espacio ese toque personal que te hará sentir en paz y complacido(a).

 

Diseñando el Jardín

Una de las zonas de nuestro hogar, que más tranquilidad y salud mental nos puede generar es el jardín, ya sea comestible, o bien, ornamental, el hecho de estar en contacto con la tierra, y las plantas, sentirlas en nuestras manos, es uno de los mejores ejercicios de los que puede disfrutar el hombre.

Por esto si contás con espacio, pequeño ó grande, frente ó detrás de tu casa, no dudés en trabajarlo, verás cuanta satisfacción vas a obtener luego de ver las plantas crecer, ver sus flores y sus frutos.

Ahora, ¿por dónde empezar?

Primero, que deseamos crear?, Pues bien lo que debemos lograr en primer lugar es un ambiente que genere armonía, debes empezar por definir qué es lo que deseas plantar, qué tipo de jardín deseas, ¿flores?, ¿vegetales?, ¿hierbas?

Y ahora que tenés la idea de que vas a plantar, por qué no pensar en que tu jardín sea orgánico, una idea muy saludable para vos y tu familia. Sal y analiza el lugar que has escogido para este gran proyecto. Debes tomar en cuenta que si el jardín es de hierbas y vegetales, éste necesitará de un lugar que al menos reciba 6 horas diarias de sol y que cuente con un buen sistema de drenaje, para esto deberás tomarte al menos dos días para observar la cantidad de horas de sol que recibe el lugar; si es de plantas y flores no será necesario el dato anterior, ambos podrán ser colocados de manera tal y si el terreno lo permite, se puedan observar desde el interior de la casa y así disfrutar aún más de ellos.

Luego de la observación, y análisis del lugar, y tener seguridad que es el indicado, manos a la obar, es tiempo de cavar, antes deberás limpiar la zona de césped o plantas, el área deberá quedar totalmente limpia. Decide el tamaño y la forma que le darás al jardín, siempre es recomendable que incluyas curvas y no que éste sea totalmente cuadrado.

Podés sanar la tierra con abono orgánico que has preparado con anterioridad, existen diferentes maneras de prepararlo, acá te dejo un enlace que te podrá funcionar, http://comohacerpara.com/preparar-abono-organico_1353h.html. También lo podrás conseguir en viveros ya preparado. Es importante que la tierra esté libre de químicos.

Ahora, a elegir las plantas, ojalá si éstas las encuentras en algún vivero de producción orgánica, o bien de hidroponía, es más fácil de sanarlas. O bien la mejor opción será que comprés las semillas y dejarlas crecer vos mism@.

Esto también será mucho más gratificante, porque las verás crecer como pequeñas bebés.

Si te decidís por comprarlas grandes verificá que no se haya usado ningún químico en el proceso de crecimiento, y revisálas cuidadosamente, que no presenten ningún signo de enfermedad o presencia de insectos. También revisá las raíces.

Al llegar a tu casa lo primero que deben recibir las plantas será agua, humedecer la raíz ayudará a que se adapte mejor al suelo. Colocá la planta en el lugar elegido y cubríla con la tierra sacada. Y riégala inmediatamente.

Cuando tenés todas las plantas sembradas en los espacios elegidos para cada una de ellas, cubrí todo el jardín con una capa orgánica, esto podrá se hojas, pasto o corteza triturada. Esto con el objetivo de que retengan mayor humedad de la tierra.

Por último rotula o etiqueta cada planta, así las reconocerás y podrás además calcular cuando florecerán o darán fruto.

Y ahora, ¡disfrutá de tu gran proyecto!

Fuente: ¡MUJERHogar

Estilo Shabby Chic

Te traigo un estilo  sumamente romántico, el Shabby Chic, este estilo nos remonta a un pasado lleno de tranquilidad; tiene su origen en las tradicionales casas de campo inglesas, de ahí su nombre Shabby que significa gastado o muy usado, estas casitas eran pintadas una y otra vez, desgastadas y sus muebles cubiertos por telas de apariencia envejecida por el uso y el tiempo; y Chic significa elegante, distinguido, este término nace gracias a Rachell Ashwell, quien ha escrito varios libros sobre este tema y es propietaria de varias tiendas de decoración especializadas en este estilo.

Con esto concluimos que con este estilo podemos lograr que lo envejecido, y que creemos no sirve, puede resurgir y lucir hermoso y elegante.

En el Shabby Chic el color predominante es el blanco, tanto en sus paredes como en muebles, con el fin de dar luminosidad a la estancia, la mayoría de los elementos decorativos, como mobiliario parten de una estética artesanal sin ser toscos, la mayoría de los muebles son en madera.

Sí se utilizan colores, pero siempre en tonos pálidos, el rosa es uno de los principales,  el beige y gris, logran dar acento, porque como se mencionó antes el blanco siempre será el que ocupe la mayor cantidad de espacio.

Elementos decorativos como las flores son muy utilizados, los ramilletes de flores secas o al natural. También presentes los cuadros, las molduras y los estampados. Los almohadones son un elemento importante en la decoración de las camas, y sofás, éstos se llenan de ellos.

Están muy presentes, la porcelana y el cristal tallado, éstos aportaran a la estancia un toque delicado y distinguido.

En cuanto a la iluminación, ésta deberá ser suave, proporcionando tranquilidad y romanticismo al lugar, se utilizan lámparas de araña en tonos pálidos y envejecidos, las pantallas serán de tela floreada, y puede colgar de ella guirnaldas o lágrimas, logrando un ambiente con apariencia de deterioro, sin perder la elegancia.

Pequeñas lámparas con pantalla de tela son colocadas sobre las mesas y cómodas, aportando una luz tenue.

Objetos como tazas, teteras y bandejas, se convierten en piezas decorativas que vale la pena mostrar, principalmente aquellas de porcelana.

Los muebles son pintados de blanco, sean de madera o hierro, siempre dándoles un toque desgastado, o bien, aire envejecido.

Ahora a utilizar todos los elementos que tenés en casa para darle ese ambiente tan romántico del Shabby Chic, a tu hogar.

 

Estilo Ecléctico

El término ecléctico viene del adjetivo griego (εκλεκτός) que significa escogido.

El estilo ecléctico se inspira en la recopilación de varios estilos hasta lograr el propio, es un estilo muy personal, por lo que es sumamente versátil a la hora de mezclar y crear un ambiente agradable y original. La clave es saber cómo escoger y combinar las diferentes piezas y colores, recordemos que a la hora de decorar siempre buscamos espacios acogedores que inviten a pasar y quedarse.

Es un estilo que recopila tradiciones y culturas, sin caer en acumulación de objetos, por el contrario se podría tratar como colección temática.

Cuando se eligen diferentes piezas o mobiliario y se combinan entre sí con cuidado y gusto, es cuando se podrá ver belleza y armonía, la clave está en elegir formas similares y colores que combinen.

En cuanto a los colores y textiles no hay regla, podés usar el que más te agrade y haga sentir bien, siempre con cuidado, igual podés utilizar colores claros en las paredes, como blancos, o pasteles y dar el acento con el mobiliario y las diferentes piezas decorativas, o bien colores fuertes que contrasten con piezas en tonos claros.

Recordá que la idea es que el espacio este en orden y te genere agrado y tranquilidad, que sea un espacio donde vos, familia y tus invitados puedan pasar un rato agradable.

Estilo Pop Art

El arte pop nace en 1952 en Londres, siendo precursores un grupo de jóvenes artistas, pintores, escultores, arquitectos, escritores y críticos, llamados el Grupo Independiente, ellos desafiaban la visión modernista de la cultura, como la perspectiva tradicional de ver las Bellas Artes.

El arte pop se caracteriza por tomar elementos de la cultura popular (de ahí el término “ pop”), va en contra de los movimientos clásicos del arte.

Ahora bien, si este estilo es el que te convence y gusta, a continuación mencionaré una lista de las características que se debe tomar en cuenta a la hora de decorar un espacio al estilo Pop Art.

Este es un estilo repleto de creatividad y color. De ahí que sus principales características son las formas y los colores.

La paleta de colores para elegir son los tonos puros, brillantes y fluorescentes como los naranjas, verdes, violetas, y azules eléctricos.

En cuanto a las formas, las elegidas son, redondeadas o diseños irregulares en el caso de muebles y accesorios. Las lámparas, alfombras, y mesas ofrecen curvas para combinarse perfectamente, logrando ambientes despreocupados.

Entre los materiales más usados se encuentran el poliuretano, plástico, acrílico, resina y aluminio fundido.

Para concluir con la decoración de ese espacio Pop Art, podés elegir puff y sillones inflables, materiales sintéticos, láminas y afiches de anuncios de los años 50, comics, también podés ser creativo e incluír fotos tuyas y de tu familia en estilo pop; combínalos con elementos simples y así lograrás un ambiente ordenado, fresco, divertido y funcional.

La puerta principal

La puerta principal o exterior es el primer elemento con el que se encuentra el visitante antes de entrar a la casa, podríamos decir que es la identidad del estilo general de la vivienda.

De ella depende la seguridad, el aislamiento térmico y la comodidad de movimientos de los integrantes de la casa, por lo que es necesario escoger el modelo más idóneo.

En el mercado podrás encontrar variedad de versiones que unen tecnología y diseño, logrando belleza y seguridad para la fachada principal de tu hogar. Aseguráte de escoger aquella que mejor se adapte al estilo de tu hogar y la que te dé mayor seguridad.

Tipos de puertas

 

Puertas de madera

Las puertas de madera son las más utilizadas para dar la bienvenida a la casa, debido a que, además de ofrecer una imagen cálida y elegante, resultan seguras y duraderas. No obstante, al estar al aire libre quedan expuestas a los cambios de temperatura y a condiciones climatológicas adversas por lo que su desgaste es continúo y precisa de cuidados periódicos. Una opción es fortalecerlas con una capa de barniz o productos protectores de la humedad y los rayos del sol. De esta manera, se ayudará a conservar la belleza natural de la madera para que perdure más tiempo.

Lo ideal es que escoja el tipo de madera más cercano a la imagen interior de la casa. Entre las más utilizadas están el roble y caoba, aunque también puede conseguir en melanina con acabados en madera natural, esta resulta más resistente y aporta buenos resultados prácticos.

Por otra parte se pueden conseguir versiones más modernas, que fusionan la madera con otros materiales, como el cristal o el metal, y consiguen resultados visuales muy sugerentes, ideales para que el visitante se lleve una agradable primera impresión.

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Puertas de metal

Este tipo de puerta resulta resistente al tiempo y no necesita tantos cuidados como las de madera, por lo que su uso se ha generalizado en los últimos tiempos. Suelen estar fabricadas de acero, hierro forjado, aluminio y pvc, éstos son materiales que no se deforman ni sufren contracciones o dilataciones.

Se pueden conseguir con orificios ya perforados para la cerradura y anclajes con lo que su instalación resulta mucho más sencilla y, como poseen una capa de pintura base, repasar su color sólo quitará unos instantes.

Al igual que las de madera, estas puertas agradecen la introducción de cristal a través de trozos de vidrio sujetos entre divisiones de metal, que crean un juego de luz muy sugerente. Además, todas ellas pueden adquirir múltiples acabados, texturizados y colores para escoger la imagen más deseada y acorde con los conceptos estilísticos de la vivienda. Las hay también imitación madera, en acabados muy modernos.

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Puertas de vidrio

Las puertas de vidrio ofrecen ahorro de energía a la vivienda y una gran facilidad de instalación ya que su estructura se coloca directamente en el orificio de la entrada. Este material resulta resistente a todo tipo de condiciones meteorológicas, así como a ralladuras y abolladuras, además de dejar pasar la luz al interior de la vivienda. Aunque todo su cuerpo es de cristal templado, la estructura suele ser metálica ya que ésta le dará firmeza y resistencia de uso.

En función del vidrio utilizado en su realización, este tipo de puertas puede clasificarse en:

Puertas transparentes: Permiten la visión total a través de ellas con lo que, aunque se gane luminosidad, se pierde privacidad en la zona de entrada de la casa. Son adecuadas para colocar en puertas que limitan con el jardín privado de la vivienda y siempre deben quedar señalizadas para indicar si están cerradas o abiertas.

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Puertas reflectantes: En su fabricación se emplean vidrios coloreados u oscurecidos que permiten ver el exterior desde dentro, sin ser vistos a la inversa. Estos cristales limitan, además, la intensidad de la luz solar y añaden un toque decorativo a la fachada a partir del color con que se tinten.
Puertas traslúcidas: Estas puertas aprovechan sólo una parte de la luz natural exterior y no dejan observar nada a través de ella, por lo que resultan adecuadas si se desea mantener una intimidad total. Las diferentes texturas pueden fusionarse con otros materiales como el acero o la madera para crear puertas originales, con un toque distintivo en cada vivienda.

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Elementos básicos de una puerta

Antes de escoger la puerta principal, es necesario controlar los diferentes elementos de los que no puede prescindir esta parte de la casa. De ella dependerá la seguridad, climatización y tranquilidad de las personas que se encuentren dentro, motivo por el que no debe descuidarse ningún detalle.

Cerradura: Según este elemento, se diferencian las blindadas, las acorazadas y las de seguridad, éstas últimas las más utilizadas en las viviendas particulares ya que son las más económicas y ofrecen buenos resultados.

Manillas y pomos: Las manillas son más cómodas, pero estilísticamente, los pomos encajan mejor en el diseño contemporáneo, siempre y cuando se escoja un modelo acorde con la puerta. Sus precios oscilan en función del acabado.

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Mirilla: Este elemento permite observar al visitante desde dentro de la casa antes de que acceda a ella por lo que su apertura de visión debe llegar a abarcar una panorámica de ciento ochenta grados. En la actualidad existen mirillas electrónicas, una forma más segura para saber quien está detrás de tu puerta.

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Armazón:La puerta debe ser maciza para resistir a golpes y al uso diario y si es de madera no debe tener muchos nudos a la vista.

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Acabado: La capa de barniz o lacado final debe hacerse con productos adecuados ya que durará más y será más fácil de limpiar.

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Acorazado: El marco de la puerta debe ser de acero e irá fijado al muro de la vivienda con la que se encargará del cerramiento total de la entrada. Esto dará mayor soporte y seguridad a la misma.

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Fuente: Revista Casa Viva

 

 

 

 

Estilo Moderno

Si buscás simplicidad, sencillez y pureza, debés elegir el estilo moderno. Es un estilo con aires de juventud, fresco, cargado de luz y energía. No te tendrás que preocupar por accesorios, ni por limpieza excesiva.

Este estilo surge a mediados del siglo XX, y sus grandes precusores fueron los grandes arquitectos Le Corbusier, Mies Van Der Rohe, Frank Lloyd Wright y Alvar Aalto.

Este estilo va de la mano con el minimalismo, ya que se opone a sobrecargar espacios, como sí lo hacen otros estilos, el estilo moderno busca siempre simplicidad tanto en los colores como en el mobiliario, acá no hay cabida para el desorden.

Los muebles son simples, de líneas rectas y normalmente en color negro o maderas nobles y oscuras y para la tapicería, cueros o pieles. Y en cuanto a los elementos decorativos, solo se coloca lo necesario, elementos de calidad, ya que serán de real importancia dentro de la decoración.

También se puede colocar algún mueble antiguo dentro de esta decoración y así lograr un toque de calidez, es totalmente permitido.

Los materiales, en general, más utilizados son el hormigón, vidrio y acero.

La iluminación juega un papel muy importante en este estilo, por lo que se encuentran grandes ventanales que permitirán la entrada de la luz del sol al ambiente, generando una gran energía en el espacio.

Muchas personas buscan también la incorporación de la tecnología al ambiente.

En cuanto a los textiles, es poco lo que se utiliza, pero han de ser en colores lisos y sin ningún detalle, si se coloca alguna cortina, la cual no es indispensable, deberá ser de tela traslúcida que permita la entrada de la luz natural, logrando con esto, calidez y confort.

Los colores a usar deben ser en tonos claros, el blanco siempre estará a la cabeza, y los acentos de color los lograrás con diferentes accesorios, lo principal es no usar más de tres colores en un mismo espacio, estos colores deben combinar muy bien entre ellos. Para esto podrás apoyarte en elementos como alfombras, cojines, cuadros, jarrones, marcos para fotos, alguno de los sofás, y la cantidad de ellos debe ser mínima, porque de lo contrario podrás sobrecargar el espacio y es lo que debés evitar, o bien aplicar el color de acento en una sola pared o algún nicho. Los colores a usar podrán ser rojo, azul eléctrico, verde manzana, amarillo, naranja.

Existe el concepto de que el estilo moderno es frío y solo para jóvenes, pero esto va a depender de vos, no tiene porque ser así, con estas ideas y tu creatividad lograrás espacios modernos con calidez de hogar, donde también pueden habitar niños, y disfrutar del espacio, el orden se aprende, si sos ordenad@, lo vas a seguir siendo en un estilo barroco como en uno moderno.

Adelante y disfruta de éste, tu estilo.