Diseñando el Jardín

Una de las zonas de nuestro hogar, que más tranquilidad y salud mental nos puede generar es el jardín, ya sea comestible, o bien, ornamental, el hecho de estar en contacto con la tierra, y las plantas, sentirlas en nuestras manos, es uno de los mejores ejercicios de los que puede disfrutar el hombre.

Por esto si contás con espacio, pequeño ó grande, frente ó detrás de tu casa, no dudés en trabajarlo, verás cuanta satisfacción vas a obtener luego de ver las plantas crecer, ver sus flores y sus frutos.

Ahora, ¿por dónde empezar?

Primero, que deseamos crear?, Pues bien lo que debemos lograr en primer lugar es un ambiente que genere armonía, debes empezar por definir qué es lo que deseas plantar, qué tipo de jardín deseas, ¿flores?, ¿vegetales?, ¿hierbas?

Y ahora que tenés la idea de que vas a plantar, por qué no pensar en que tu jardín sea orgánico, una idea muy saludable para vos y tu familia. Sal y analiza el lugar que has escogido para este gran proyecto. Debes tomar en cuenta que si el jardín es de hierbas y vegetales, éste necesitará de un lugar que al menos reciba 6 horas diarias de sol y que cuente con un buen sistema de drenaje, para esto deberás tomarte al menos dos días para observar la cantidad de horas de sol que recibe el lugar; si es de plantas y flores no será necesario el dato anterior, ambos podrán ser colocados de manera tal y si el terreno lo permite, se puedan observar desde el interior de la casa y así disfrutar aún más de ellos.

Luego de la observación, y análisis del lugar, y tener seguridad que es el indicado, manos a la obar, es tiempo de cavar, antes deberás limpiar la zona de césped o plantas, el área deberá quedar totalmente limpia. Decide el tamaño y la forma que le darás al jardín, siempre es recomendable que incluyas curvas y no que éste sea totalmente cuadrado.

Podés sanar la tierra con abono orgánico que has preparado con anterioridad, existen diferentes maneras de prepararlo, acá te dejo un enlace que te podrá funcionar, http://comohacerpara.com/preparar-abono-organico_1353h.html. También lo podrás conseguir en viveros ya preparado. Es importante que la tierra esté libre de químicos.

Ahora, a elegir las plantas, ojalá si éstas las encuentras en algún vivero de producción orgánica, o bien de hidroponía, es más fácil de sanarlas. O bien la mejor opción será que comprés las semillas y dejarlas crecer vos mism@.

Esto también será mucho más gratificante, porque las verás crecer como pequeñas bebés.

Si te decidís por comprarlas grandes verificá que no se haya usado ningún químico en el proceso de crecimiento, y revisálas cuidadosamente, que no presenten ningún signo de enfermedad o presencia de insectos. También revisá las raíces.

Al llegar a tu casa lo primero que deben recibir las plantas será agua, humedecer la raíz ayudará a que se adapte mejor al suelo. Colocá la planta en el lugar elegido y cubríla con la tierra sacada. Y riégala inmediatamente.

Cuando tenés todas las plantas sembradas en los espacios elegidos para cada una de ellas, cubrí todo el jardín con una capa orgánica, esto podrá se hojas, pasto o corteza triturada. Esto con el objetivo de que retengan mayor humedad de la tierra.

Por último rotula o etiqueta cada planta, así las reconocerás y podrás además calcular cuando florecerán o darán fruto.

Y ahora, ¡disfrutá de tu gran proyecto!

Fuente: ¡MUJERHogar

Estilo Shabby Chic

Te traigo un estilo  sumamente romántico, el Shabby Chic, este estilo nos remonta a un pasado lleno de tranquilidad; tiene su origen en las tradicionales casas de campo inglesas, de ahí su nombre Shabby que significa gastado o muy usado, estas casitas eran pintadas una y otra vez, desgastadas y sus muebles cubiertos por telas de apariencia envejecida por el uso y el tiempo; y Chic significa elegante, distinguido, este término nace gracias a Rachell Ashwell, quien ha escrito varios libros sobre este tema y es propietaria de varias tiendas de decoración especializadas en este estilo.

Con esto concluimos que con este estilo podemos lograr que lo envejecido, y que creemos no sirve, puede resurgir y lucir hermoso y elegante.

En el Shabby Chic el color predominante es el blanco, tanto en sus paredes como en muebles, con el fin de dar luminosidad a la estancia, la mayoría de los elementos decorativos, como mobiliario parten de una estética artesanal sin ser toscos, la mayoría de los muebles son en madera.

Sí se utilizan colores, pero siempre en tonos pálidos, el rosa es uno de los principales,  el beige y gris, logran dar acento, porque como se mencionó antes el blanco siempre será el que ocupe la mayor cantidad de espacio.

Elementos decorativos como las flores son muy utilizados, los ramilletes de flores secas o al natural. También presentes los cuadros, las molduras y los estampados. Los almohadones son un elemento importante en la decoración de las camas, y sofás, éstos se llenan de ellos.

Están muy presentes, la porcelana y el cristal tallado, éstos aportaran a la estancia un toque delicado y distinguido.

En cuanto a la iluminación, ésta deberá ser suave, proporcionando tranquilidad y romanticismo al lugar, se utilizan lámparas de araña en tonos pálidos y envejecidos, las pantallas serán de tela floreada, y puede colgar de ella guirnaldas o lágrimas, logrando un ambiente con apariencia de deterioro, sin perder la elegancia.

Pequeñas lámparas con pantalla de tela son colocadas sobre las mesas y cómodas, aportando una luz tenue.

Objetos como tazas, teteras y bandejas, se convierten en piezas decorativas que vale la pena mostrar, principalmente aquellas de porcelana.

Los muebles son pintados de blanco, sean de madera o hierro, siempre dándoles un toque desgastado, o bien, aire envejecido.

Ahora a utilizar todos los elementos que tenés en casa para darle ese ambiente tan romántico del Shabby Chic, a tu hogar.

 

Estilo Ecléctico

El término ecléctico viene del adjetivo griego (εκλεκτός) que significa escogido.

El estilo ecléctico se inspira en la recopilación de varios estilos hasta lograr el propio, es un estilo muy personal, por lo que es sumamente versátil a la hora de mezclar y crear un ambiente agradable y original. La clave es saber cómo escoger y combinar las diferentes piezas y colores, recordemos que a la hora de decorar siempre buscamos espacios acogedores que inviten a pasar y quedarse.

Es un estilo que recopila tradiciones y culturas, sin caer en acumulación de objetos, por el contrario se podría tratar como colección temática.

Cuando se eligen diferentes piezas o mobiliario y se combinan entre sí con cuidado y gusto, es cuando se podrá ver belleza y armonía, la clave está en elegir formas similares y colores que combinen.

En cuanto a los colores y textiles no hay regla, podés usar el que más te agrade y haga sentir bien, siempre con cuidado, igual podés utilizar colores claros en las paredes, como blancos, o pasteles y dar el acento con el mobiliario y las diferentes piezas decorativas, o bien colores fuertes que contrasten con piezas en tonos claros.

Recordá que la idea es que el espacio este en orden y te genere agrado y tranquilidad, que sea un espacio donde vos, familia y tus invitados puedan pasar un rato agradable.

Estilo Pop Art

El arte pop nace en 1952 en Londres, siendo precursores un grupo de jóvenes artistas, pintores, escultores, arquitectos, escritores y críticos, llamados el Grupo Independiente, ellos desafiaban la visión modernista de la cultura, como la perspectiva tradicional de ver las Bellas Artes.

El arte pop se caracteriza por tomar elementos de la cultura popular (de ahí el término “ pop”), va en contra de los movimientos clásicos del arte.

Ahora bien, si este estilo es el que te convence y gusta, a continuación mencionaré una lista de las características que se debe tomar en cuenta a la hora de decorar un espacio al estilo Pop Art.

Este es un estilo repleto de creatividad y color. De ahí que sus principales características son las formas y los colores.

La paleta de colores para elegir son los tonos puros, brillantes y fluorescentes como los naranjas, verdes, violetas, y azules eléctricos.

En cuanto a las formas, las elegidas son, redondeadas o diseños irregulares en el caso de muebles y accesorios. Las lámparas, alfombras, y mesas ofrecen curvas para combinarse perfectamente, logrando ambientes despreocupados.

Entre los materiales más usados se encuentran el poliuretano, plástico, acrílico, resina y aluminio fundido.

Para concluir con la decoración de ese espacio Pop Art, podés elegir puff y sillones inflables, materiales sintéticos, láminas y afiches de anuncios de los años 50, comics, también podés ser creativo e incluír fotos tuyas y de tu familia en estilo pop; combínalos con elementos simples y así lograrás un ambiente ordenado, fresco, divertido y funcional.

La puerta principal

La puerta principal o exterior es el primer elemento con el que se encuentra el visitante antes de entrar a la casa, podríamos decir que es la identidad del estilo general de la vivienda.

De ella depende la seguridad, el aislamiento térmico y la comodidad de movimientos de los integrantes de la casa, por lo que es necesario escoger el modelo más idóneo.

En el mercado podrás encontrar variedad de versiones que unen tecnología y diseño, logrando belleza y seguridad para la fachada principal de tu hogar. Aseguráte de escoger aquella que mejor se adapte al estilo de tu hogar y la que te dé mayor seguridad.

Tipos de puertas

 

Puertas de madera

Las puertas de madera son las más utilizadas para dar la bienvenida a la casa, debido a que, además de ofrecer una imagen cálida y elegante, resultan seguras y duraderas. No obstante, al estar al aire libre quedan expuestas a los cambios de temperatura y a condiciones climatológicas adversas por lo que su desgaste es continúo y precisa de cuidados periódicos. Una opción es fortalecerlas con una capa de barniz o productos protectores de la humedad y los rayos del sol. De esta manera, se ayudará a conservar la belleza natural de la madera para que perdure más tiempo.

Lo ideal es que escoja el tipo de madera más cercano a la imagen interior de la casa. Entre las más utilizadas están el roble y caoba, aunque también puede conseguir en melanina con acabados en madera natural, esta resulta más resistente y aporta buenos resultados prácticos.

Por otra parte se pueden conseguir versiones más modernas, que fusionan la madera con otros materiales, como el cristal o el metal, y consiguen resultados visuales muy sugerentes, ideales para que el visitante se lleve una agradable primera impresión.

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Puertas de metal

Este tipo de puerta resulta resistente al tiempo y no necesita tantos cuidados como las de madera, por lo que su uso se ha generalizado en los últimos tiempos. Suelen estar fabricadas de acero, hierro forjado, aluminio y pvc, éstos son materiales que no se deforman ni sufren contracciones o dilataciones.

Se pueden conseguir con orificios ya perforados para la cerradura y anclajes con lo que su instalación resulta mucho más sencilla y, como poseen una capa de pintura base, repasar su color sólo quitará unos instantes.

Al igual que las de madera, estas puertas agradecen la introducción de cristal a través de trozos de vidrio sujetos entre divisiones de metal, que crean un juego de luz muy sugerente. Además, todas ellas pueden adquirir múltiples acabados, texturizados y colores para escoger la imagen más deseada y acorde con los conceptos estilísticos de la vivienda. Las hay también imitación madera, en acabados muy modernos.

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Puertas de vidrio

Las puertas de vidrio ofrecen ahorro de energía a la vivienda y una gran facilidad de instalación ya que su estructura se coloca directamente en el orificio de la entrada. Este material resulta resistente a todo tipo de condiciones meteorológicas, así como a ralladuras y abolladuras, además de dejar pasar la luz al interior de la vivienda. Aunque todo su cuerpo es de cristal templado, la estructura suele ser metálica ya que ésta le dará firmeza y resistencia de uso.

En función del vidrio utilizado en su realización, este tipo de puertas puede clasificarse en:

Puertas transparentes: Permiten la visión total a través de ellas con lo que, aunque se gane luminosidad, se pierde privacidad en la zona de entrada de la casa. Son adecuadas para colocar en puertas que limitan con el jardín privado de la vivienda y siempre deben quedar señalizadas para indicar si están cerradas o abiertas.

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Puertas reflectantes: En su fabricación se emplean vidrios coloreados u oscurecidos que permiten ver el exterior desde dentro, sin ser vistos a la inversa. Estos cristales limitan, además, la intensidad de la luz solar y añaden un toque decorativo a la fachada a partir del color con que se tinten.
Puertas traslúcidas: Estas puertas aprovechan sólo una parte de la luz natural exterior y no dejan observar nada a través de ella, por lo que resultan adecuadas si se desea mantener una intimidad total. Las diferentes texturas pueden fusionarse con otros materiales como el acero o la madera para crear puertas originales, con un toque distintivo en cada vivienda.

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Elementos básicos de una puerta

Antes de escoger la puerta principal, es necesario controlar los diferentes elementos de los que no puede prescindir esta parte de la casa. De ella dependerá la seguridad, climatización y tranquilidad de las personas que se encuentren dentro, motivo por el que no debe descuidarse ningún detalle.

Cerradura: Según este elemento, se diferencian las blindadas, las acorazadas y las de seguridad, éstas últimas las más utilizadas en las viviendas particulares ya que son las más económicas y ofrecen buenos resultados.

Manillas y pomos: Las manillas son más cómodas, pero estilísticamente, los pomos encajan mejor en el diseño contemporáneo, siempre y cuando se escoja un modelo acorde con la puerta. Sus precios oscilan en función del acabado.

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Mirilla: Este elemento permite observar al visitante desde dentro de la casa antes de que acceda a ella por lo que su apertura de visión debe llegar a abarcar una panorámica de ciento ochenta grados. En la actualidad existen mirillas electrónicas, una forma más segura para saber quien está detrás de tu puerta.

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Armazón:La puerta debe ser maciza para resistir a golpes y al uso diario y si es de madera no debe tener muchos nudos a la vista.

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Acabado: La capa de barniz o lacado final debe hacerse con productos adecuados ya que durará más y será más fácil de limpiar.

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Acorazado: El marco de la puerta debe ser de acero e irá fijado al muro de la vivienda con la que se encargará del cerramiento total de la entrada. Esto dará mayor soporte y seguridad a la misma.

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Fuente: Revista Casa Viva

 

 

 

 

Estilo Moderno

Si buscás simplicidad, sencillez y pureza, debés elegir el estilo moderno. Es un estilo con aires de juventud, fresco, cargado de luz y energía. No te tendrás que preocupar por accesorios, ni por limpieza excesiva.

Este estilo surge a mediados del siglo XX, y sus grandes precusores fueron los grandes arquitectos Le Corbusier, Mies Van Der Rohe, Frank Lloyd Wright y Alvar Aalto.

Este estilo va de la mano con el minimalismo, ya que se opone a sobrecargar espacios, como sí lo hacen otros estilos, el estilo moderno busca siempre simplicidad tanto en los colores como en el mobiliario, acá no hay cabida para el desorden.

Los muebles son simples, de líneas rectas y normalmente en color negro o maderas nobles y oscuras y para la tapicería, cueros o pieles. Y en cuanto a los elementos decorativos, solo se coloca lo necesario, elementos de calidad, ya que serán de real importancia dentro de la decoración.

También se puede colocar algún mueble antiguo dentro de esta decoración y así lograr un toque de calidez, es totalmente permitido.

Los materiales, en general, más utilizados son el hormigón, vidrio y acero.

La iluminación juega un papel muy importante en este estilo, por lo que se encuentran grandes ventanales que permitirán la entrada de la luz del sol al ambiente, generando una gran energía en el espacio.

Muchas personas buscan también la incorporación de la tecnología al ambiente.

En cuanto a los textiles, es poco lo que se utiliza, pero han de ser en colores lisos y sin ningún detalle, si se coloca alguna cortina, la cual no es indispensable, deberá ser de tela traslúcida que permita la entrada de la luz natural, logrando con esto, calidez y confort.

Los colores a usar deben ser en tonos claros, el blanco siempre estará a la cabeza, y los acentos de color los lograrás con diferentes accesorios, lo principal es no usar más de tres colores en un mismo espacio, estos colores deben combinar muy bien entre ellos. Para esto podrás apoyarte en elementos como alfombras, cojines, cuadros, jarrones, marcos para fotos, alguno de los sofás, y la cantidad de ellos debe ser mínima, porque de lo contrario podrás sobrecargar el espacio y es lo que debés evitar, o bien aplicar el color de acento en una sola pared o algún nicho. Los colores a usar podrán ser rojo, azul eléctrico, verde manzana, amarillo, naranja.

Existe el concepto de que el estilo moderno es frío y solo para jóvenes, pero esto va a depender de vos, no tiene porque ser así, con estas ideas y tu creatividad lograrás espacios modernos con calidez de hogar, donde también pueden habitar niños, y disfrutar del espacio, el orden se aprende, si sos ordenad@, lo vas a seguir siendo en un estilo barroco como en uno moderno.

Adelante y disfruta de éste, tu estilo.

 

 

La sala de estar

A la hora de decorar la sala de estar, recordá que lo más importante es que quienes habitan la casa y sus invitados se sientan a gusto.

Podés escoger un objeto, natural o artificial (una flor, un cuadro, un jarrón, etc.), algo con lo que te sintás identificado(a) y a partir de ahí empezar a crear tu propia sala, de ese objeto tomarás colores, texturas, diseños, lo más importante es que tu parte creativa empiece a explorar. No olvidés el estilo que querés transmitir en ella.

En cuanto a los colores, es importante saber que lo mejor es tener tres tonos, el principal, el secundario y el de acentuación, el cual se debe repetir al menos tres veces. Lo ideal es combinar colores fríos y cálidos. Por ejemplo blanco, gris y rojo, el blanco cumplirá la función de principal, esto quiere decir que estará en mayor parte por ejemplo las paredes, el gris será el secundario, como en los muebles y el rojo el de acentuación, una sola pared, un jarrón, un cuadro, o bien una alfombra, ahí es donde deberás ser más creativo(a).

No te olvidés de los detalles que hacen que la estancia sea un lugar acogedor o por el contrario frío y no invite a quedarse en él.

Manos a la obra!

 

 

 

 

 

 

Remodelando la Cocina

Luego de un tiempo es hora de renovar ese espacio tan necesario de la casa, donde si bien no pasamos todo el día, si pasamos una buena parte de él, además es un espacio donde nuestra creatividad culinaria debe florecer todos los días y esto sucederá si nos ayudamos con una buena apariencia de ese lugar, la cocina.

Acá te daremos unos tips para que logres una remodelación acertada en la zona de tu cocina.

Define prioridades: Antes de que decidas la distribución es importante que definas tus prioridades. Para empezar hay que recordar que este es un espacio de trabajo. Puedes hacer una lista en la que anotes lo que te gusta y lo que no de tu actual cocina, definir que electrodomésticos necesitas, si requiere de alacena, etc.

Renueva las instalaciones: Aprovecha los trabajos para renovar la instalación eléctrica y sustituir las viejas cañerías de agua. Es importante prever el número de enchufes que necesitas y calcula una toma de tierra, como mínimo, para el horno, refrigerador y la placa de cocción.

Elige la mejor distribución: La distribución va de la mano con los metros disponibles y por la forma de la planta. Lo más importante para conseguir trabajar con la máxima comodidad es que las tres zonas que integran la cocina-cocción, lavado y almacenaje-dibujen un triángulo imaginario. Es la manera de evitar desplazamientos innecesarios.

Isla central: Esta distribución es muy práctica pero necesita mucho espacio, por lo que se debe analizar muy bien, alrededor de la isla debe haber una zona de paso de, como mínimo, 90 cm. Una de las ventajas de la isla es que puede albergar diferentes áreas: cocción, lavado, trabajo, y uno de sus inconvenientes es que la instalación eléctrica y la fontanería se empotran en el suelo.

Península: Si la cocina es alargada y te interesa separar diferentes zonas, por ejemplo, el office de la zona de trabajo, puedes pensar en instalar una península. La península te permite ganar superficie de trabajo en la cocina y, además, crear un espacio diferencia al resto de la encimera y dependiendo de cómo equipemos la península su funcionalidad se puede multiplicar.

Armarios: Calcula cuántos armarios necesitas, mira los que tienes ahora y piensa en cuantos más necesitarás para guardar todos los enseres de cocina y despensa. Recuerda que los armarios te ayudaran a que la cocina se vea ordenada y limpia. A nivel orientativo, se calcula que una familia de cuatro miembros necesita cinco metros lineales de armarios (entre altos y bajos), igual se debe valorar cada caso por separado.

Valora la medida de los armarios: Para sacar el máximo partido al espacio, debes conocer las medidas de los módulos existentes en el mercado. Para tener una idea, los bajos tienen una profundidad de unos 60cm, aunque algunos miden entre 15 y 20 cm más, y un ancho de entre 20 y 120 cm. Los armarios altos miden 35 y 37 cm de profundidad y entre 35 y 110 cm de alto.

Muebles: Por las condiciones ambientales que se dan en la cocina, es importante que el mobiliario resista bien el calor y la humedad. Si te decides por la madera, asegúrate de que está bien protegida con barnices y, si puedes, opta por una tropical, mucho más resistente; los laminados son los más económicos, y los lacados son algo más delicados.

Suelo: Una de las cualidades que hay que exigirle al piso de la cocina es que sea resistente. El gres, con su infinidad de acabados, texturas y medidas, es uno de los más recomendables. El barro, mármol y mosaico son más porosos y vulnerables. También se puede optar por la madera, aunque lo mejor es el parquet sintético, bello y sufrido.

Encimera: La encimera debe ser de un material muy resistente y fácil de mantener para soportar el contacto con los utensilios calientes y con las salpicaduras. El mármol y el granito son los más utilizados, aunque cada vez ganan más peso los sintéticos, por su fácil instalación y bajo presupuesto. También pueden ser de acero, laminado o de madera tratada.

Superficie de trabajo: En la planificación de la cocina, asegúrate de que contarás con suficiente espacio para trabajar y manipular los alimentos con holgura. Como orientación ten en cuenta estas medidas: junto al fregadero deben quedar entre 40 y 60 cm, el mismo espacio que reservarás al lado del horno. Calcula 40cm de encimera libre a los lados de la placa.

Paredes: Las paredes de una cocina deben estar bien protegidas, ya que continuamente están expuestas a salpicaduras, vapor, cambios de temperatura. Por eso hay que revestirlas con un material resistente y fácil de limpiar. Si eliges un material más delicado, protege la pared de la zona de cocción con una plancha de acero o de material sintético.

Puertas y ventanas: Si la carpintería es antigua, aprovecha la reforma para renovarla. Sustituye las ventanas por otras de madera, aluminio o PVC. Las de aluminio son las más económicas, aunque las que menos aíslan. Puedes escoger entre diferentes tipos de apertura (correderas, ventila, guillotina). Las correderas, sin ángulo de apertura, optimizan el espacio.

Ubicación: Uno de los aspectos que hay que pensar es dónde ubicar los electrodomésticos. La cocina es quizá la protagonista. Si la zona de la cocina es pequeña, instala una plantilla de dos fuegos. Coloca el lavavajillas junto al fregadero, el refrigerador cerca del área de cocción, y el horno y el microondas es mejor en columna o torre.

Puntos de luz: En la cocina es imprescindible contar con buena iluminación. Lo ideal es que disponga de una luz general, puedes optar por focos repartidos o por un único punto de luz; para el office elige una luz cálida, ya sea una lámpara suspendida o unos apliques.

Iluminación del área de trabajo: En la zona de trabajo hay que cuidar la iluminación, ya que es muy importante que no existan sombras que puedan entorpecer el trabajo diario. Si instalas armarios altos puedes incorporar focos empotrados que iluminen la encimera. Si no, opta por apliques de pared. Como la luz indirecta, las vitrinas con luz son perfectas.

Luz natural: Si cuentas con un punto de entrada de luz natural en la cocina, ventana, salida a una terraza, tragaluz, aprovéchalo al máximo. Planea una distribución que no entorpezca la libre circulación de la luz, por ejemplo con predominio de muebles bajos, elige revestimientos claros que potencian la luminosidad y coloca cortinas vaporosas.

Office cálido: En cocinas amplias es habitual incorporar un office equipado con una amplia mesa. Ubícalo en una zona que disfrute de la luz natural y diferéncialo con un revestimiento o un pavimento más cálido, ya que esta zona no está tan expuesta al desgaste. Otra opción es utilizar la zona de la isla o la península para instalar una barra volada.

Cocinas pequeñas: Si la cocina cuenta con poco espacio, quizá te interese recurrir a los electrodomésticos compactos y polivalentes. Entre los primeros, puedes encontrar hornos y lavavajillas de 45cm de ancho. Los polivalentes son aparatos que reúnen dos electrodomésticos en uno, como los hornos-microondas.

Fuente Revista Cocinas y Baños

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La iluminación en la decoración

La iluminación cumple un papel muy importante en la decoración de interiores, está ha dejado de ser solo algo funcional y se ha convertido además en algo estético, creando una atmósfera agradable a nuestro espacio y ayudando a acentuar lo que decoremos.

La iluminación logra transformar el espacio, para conseguirlo debemos saber qué tipo y cantidad de luz debemos colocar en las diferentes habitaciones. Si sabemos elegir correctamente las lámparas y artefactos y darles la distribución correcta, podemos obtener la atmósfera deseada para ese espacio tan importante.

Iluminación Natural

Es aquella que proviene del sol, y sin duda sumamente importante, ya que dependemos de ella durante las horas del día. En los últimos tiempos se ha tomado conciencia de lo necesario que es el ahorro energético no solo por dinero sino por nuestra propia vida, la entrada de este tipo de luz a nuestros espacios depende de las aberturas transparentes que posea cada lugar, ventanas, puertas y tragaluces, además de la ubicación geográfica en la que se encuentren.

Las características de la luz natural son: luminosidad, intensidad, reflexión y tonalidad.

La cantidad de luminosidad varía de acuerdo con el tamaño del lugar por donde ingresa, podemos regularla con cortinas, persianas, mamparas, etc. De igual forma la intensidad puede ser graduada mediante el mismo sistema anterior.

La reflexión dependerá de los objetos o tipos de pinturas que tendremos en el interior del espacio ya que en ellos se reflejara la luz.

Y la tonalidad depende de la hora del día, por la mañana tendremos luz blanca y por la tarde la luz será roja.

Teniendo conocimiento en este tema será más simple lograr ambientes más agradables.

Iluminación Artificial

Contar con la iluminación artificial es indispensable cuando la luz del sol se va. Ésta es tan importante como la natural a la hora de decorar, hay que tomar en cuenta siempre como se ve un objeto con la luz natural y cómo se verá durante la noche. Para que una decoración maravillosa durante la luz del día continué siendo maravillosa durante la noche es importante reconocer los efectos que causan cada tipo de luz artificial.

Iluminación incandescente: nos da una luz cálida, amarilla (halógenos, foco o bombillo redondo, velas). Suele ser usada en sitios donde no se necesite forzar la vista para cumplir alguna tarea.

Iluminación de descarga: nos da una luz fría, blanca (fluorescentes). Este tipo de iluminación nos favorece en áreas de trabajo, como la cocina, el escritorio, en el baño, en el área de los espejos donde se suele maquillar ó barbear.

Cada una de ellas cumple con una función y es importante saber cuáles son los lugares que las requieren y no colocarlas donde más nos parezca.

Iluminando un espacio interno

Existen tres tipos de iluminación y debemos guiarnos por ellas para que el uso práctico y estético de nuestro espacio habitacional o laboral sea el indicado.

Iluminación ambiental: es aquella que da luz de manera general, es colocada en el cielo raso, en el centro de la habitación, es requerida en lugares que requieran de suficiente luz, como el baño, pasillos, cocina, dormitorios, etc.

Iluminación puntual: es aquella luz que está dirigida a un objeto específico y no afecta a la ambiental, como a espejos, cuadros, mesa, etc.

Iluminación decorativa: cumple con un papel meramente estético antes de funcional, sirve de complemento en la decoración del hogar u oficina.

Recordemos que la iluminación debe formar parte de un todo a la hora de pensar en la decoración o el diseño del espacio, que no se exceda ni se empobrezca la cantidad de luz, el color de las paredes, muebles, objetos como cuadros ó adornos deben ser considerados también para que la iluminación tanto natural como artificial pueda cumplir con el propósito que tanto deseamos.

 

 

 

El dormitorio principal

A la hora de decorar un dormitorio, lo que se desea es crear un ambiente relajante en el cual logremos conciliar el sueño, y nos invite a estar en él; debemos pensar en un todo, el color de las paredes, la cama, el colchón, la iluminación, si somos uno o dos, en fin, todo aquello que creamos sea necesario en esta habitación.

Acá te traigo varias ideas para que ese espacio que es tan íntimo se convierta en tu santuario.

• Distribución: la cama es la pieza clave en todo dormitorio, recuerda que esta debe tener presencia en la habitación pero no sobrepases su medida, está debe estar acorde con las dimensiones del dormitorio, es importante dejar espacio a los lados para las mesas de noche, 40 cm como mínimo. Es importante que el respaldar de la cama no quede detrás ni frente a las ventanas, esto con el fin de que la luz no te moleste.

• Color de las paredes: los colores más recomendables en un dormitorio son los tonos cálidos, claros y suaves, aquellos que nos transmitan sentimientos de relajación y descanso, el beige, el salmón, crema, palo rosa; también resultan bien los turquesas, grises, verde agua. Lo importante es que el color o colores que se apliquen sean los indicados para tu personalidad o la de ambos, en este punto es importante estudiar un poco más sobre los efectos de los colores (psicología del color).

• Pisos: la madera o los pisos laminados son los más recomendables para un dormitorio, además podés colocar una hermosa alfombra, esta ayudará a dar confort y a complementar la sensación de calidez que se busca en el dormitorio.

• La cama: es, como mencionamos anteriormente, la pieza principal del dormitorio, por eso es importante escoger para ella el mejor colchón, con un soporte confortable y duradero, al igual que la almohada, no comprés solo por precio sino por calidad.

• El respaldar: se pueden usar altos y rectos, sin sobrepasar el 1.30cm, o bien inclinándose más a lo clásico, un respaldar de pocos centímetros también es hermoso, los hay en cuero, tela, madera. Hay varias opciones con las cuales usando tu creatividad te quedará muy bien, por ejemplo podés optar por el respaldar integrado a un mueble modular con las mesas de noche, o uno multifuncional que además te sirva para colocar el libro que estás leyendo. Por otro lado, si el presupuesto es corto o simplemente no te gusta este tipo de respaldar, existe la alternativa de decorar la parte trasera de tu cama con vinilos decorativos o adhesivos de otro material o bien si tienes la habilidad, podés crear tus propios diseños con un esténcil, pincel y pintura, esto le dará a la habitación un aire mucho más original.

• Mesas de noche: normalmente vienen con la cama, son muy útiles aunque no indispensables, el objetivo principal es la iluminación secundaria y bien para colocar algún libro o el control de TV, lo ideal es que sean a la medida y que sean un todo con la cama, podés encontrar variedad de ellas, escoge las que mejor se adapten a tu cama.

• Vestidor: un elemento indispensable, tener un espacio para guardar la ropa sin que esta sea visible, es necesario. Lo ideal es que estén integrados a la pared, y si tienen un tabique en la parte superior te será muy útil para guardar ciertos objetos que se usan sólo en alguna época del año. Si tienes espacio te recomendamos un walk in closet, el cual podrás ubicar entre el dormitorio y el baño, te dará mucha más privacidad.

• El tocador: si tienes el espacio y quieres dar un toque femenino, no dudes dejar un lugar para el tocador. Recuerda elegir el mueble adecuado con el estilo (mesa, silla, espejo).

• Las ventanas: al vestir las ventanas podrás jugar con texturas, colores y diseños, debes tomar en cuenta que han de estar acorde a la ropa de cama para que sea un conjunto armónico.
Las puedes conseguir en linos, algodones o hilo, éstas serán mucho más livianas y frescas, para dar un ambiente mucho más informal, por otra parte si hay suficiente espacio se puede optar por cortinas un poco más pesadas o bien, dobles cortinas, por ejemplo visillo y cortina con tela más tupida, acá encontraras un estilo más elegante y formal.

• La ropa de cama: igual debe ir muy a tu gusto, de ella dependerá muchas veces el descanso que logres en tu dormitorio, las sábanas 100% algodón son las más recomendadas.

• Iluminación: un tema básico y que nunca se debe pasar por alto. Para planificar la iluminación artificial del dormitorio hay que plantearse tres tipos básicos.

1. Iluminación general: un punto de luz en el techo es perfecto para iluminar con rapidez la habitación.

2. Iluminación indirecta: te ayudaran a crear una atmósfera más íntima, para esto se puede usar en las mesas de noche luces indirectas, tales como lámparas con pantalla o de retroalimentación con fluorescentes cálidos.

3. Iluminación auxiliar: esta es aquella que se utiliza sólo en ciertos lugares, como por ejemplo la que se coloca en cada mesa de noche y con ella no interrumpes el sueño del otro, es una luz muy tenue.

Por otra parte está la luz extra, esta es la que puedes colocar dentro de los armarios, halógenos para destacar algún cuadro, o de señalización en el suelo, por ejemplo el camino al baño.

• Detalles confortables: todo aquello que te resulte grato para tu habitación, le brinde belleza y te invite al descanso debe ser colocado ahí, sin duda alguna los consentidos número uno son los cojines, son los grandes aliados, sobre la cama, o la alfombra brindaran calidez. Una butaca descalzadora o una cama con dosel, además de ser muy útil aportará un aire acogedor al dormitorio.

• El baño en el dormitorio: no es indispensable pero sí muy práctico, si cuentas con espacio, no dudes en tenerlo. Los hay separado totalmente por una pared ó puerta, pero también se puede independizar con un murete a media altura, un panel de cristal, un acceso sin puerta o un mueble bajo, también puede servir un cabecero alto o simplemente un armario.

• Un buen aislamiento: por sobre cualquiera de los puntos anteriores debemos situar este, que no por ser el último es el menos importante, al contrario, sabemos que el color, la iluminación, el colchón, la almohada, influyen en el descanso, pero tener un dormitorio donde existe mucho ruido como el tráfico de la calle o el simple ruido de los vecinos puede causar trastornos en el sueño o interrumpirlo completamente. Existen aislantes de ruido que serán muy útiles en los diferentes casos, sólo debe tomarse el tiempo para elegir el mejor y lograr que ese dormitorio no sólo sea hermoso sino confortable.