Las telas y el don de transformar lo que tocan.





Por Diseñadora de Interiores Ana Markessinis.

Desde la antigüedad, las telas y los tejidos han sido empleados para confeccionar infinidad de objetos, tanto decorativos para el hogar, como de un uso personal y doméstico.

En Roma, las telas alcanzaron un gran desarrollo, cuando se dio la caída de su imperio, se fue deteriorando su uso.

La tradición se sostuvo en el Bizancio, en Egipto y Oriente. Los árabes fueron los grandes maestros en el arte de manufacturar todo tipo de telas, destacando en la aplicación de diversas técnicas y en sus motivos ornamentales.

En Europa el textil floreció a partir del Siglo XVI. En la época del Renacimiento, se empezó a distinguir entre telas, las cuales se empleaban para vestir o para decorar.

Hasta el siglo XIX solo eran usadas fibras naturales las cuales podían ser de origen vegetal, como el algodón, el cual ya era conocido en la antigüa India, el lino, utilizado por los egipcios para envolver a las momias, yute, coco y cálamo. Posteriormente, comenzó el uso del textil proveniente de los animales: la lana, el cachemir, y la angora.

La seda, por ejemplo, la cual se caracteriza por su suavidad y brillo, la desarrolla el gusano de la mariposa bombyx mori. Cuenta la historia que una princesa china fue la que inicio su elaboración allá por el siglo 2000 a. c. y se mantuvo en secreto hasta el siglo VI.

Las telas tienen el privilegiado don de transformar lo que tocan y dan mucho más juego del que se suele pensar, ahora existe una cantidad increíble de texturas y colores en el mercado, que pueden transformar un espacio completamente.


El punto fuerte de apostar por las telas, es que requiere poco tiempo y esfuerzo, se trata más bien de creatividad. A ello se suma la facilidad de comprar por metros, e incluso de encargar que te realicen elementos como cojines, cortinas, visillos, edredones o tapizados de la forma y tamaño que vos necesités, con la tela que escojás.

La versatilidad y las posibilidades que ofrecen los tejidos, a la hora de decorar distintos espacios, los convierten sin duda en uno de los puntos que más tiene en cuenta cualquier interiorista que se precie.  Sin embargo, no hay que tener prisa a la hora de seleccionar o comprar estos nuevos tejidos o telas, ya que no debés pensar únicamente en el color y la textura más acorde a la habitación elegida, sino en el uso que le vas a dar, ya que no es lo mismo seleccionar una tela para crear unas cortinas, que para tapizar una silla, y te podés encontrar con unas cortinas muy pesadas o unas sillas con tela poco resistente.

Por ello, te doy unos pequeños consejos a tener en cuenta, antes de ponerte manos a la obra.

Para los tapizados, tanto para el mobiliario como para las paredes, se deben buscar telas resistentes y de mayor gramaje como son las lonas, las lonetas, el yute, arpilleras y algodones. Hoy en día el mercado textil ofrece una gran variedad en colores y estampados. También ha mejorado mucho la facilidad para su limpieza.

Para las cortinas, yo aconsejo telas más ligeras y traslúcidas, las gasas, visillos, tules, son de calidad perfecta para cubrir tus ventanales. Las telas más gruesas, pueden ser utilizadas en las habitaciones de descanso, mediante una doble barra de cortina, podés superponer la cortina gruesa delante y la traslúcida detrás, así fácilmente conseguirás claridad u oscuridad, según te convenga.

Las camas siempre llevan sus sábanas de algodón, de la mayor calidad posible, quizás de un solo color y buscar el contraste con los cojines y el cubre cama.

Hoy en día está muy de moda los cabezales entelados que dan un aire mucho más sofisticado a tu dormitorio.

Las paredes también pueden ser enteladas, el mercado posee papeles encolados cuya textura es el gramaje de la tela o podés realizar diferentes plafones de madera, entelarlos y crear tus propios diseños para los tabiques en tu hogar.

Finalmente, podés usarla como elemento de distribución y separador de ambientes. Un elemento fácil de colocar y muy resolutivo.

La pasión por las telas, es algo muy importante en el mundo de la decoración.

Arriesgáte, no tengás miedo a combinar texturas, tejidos y colores, siempre quedará un espacio innovador y personalizado.

Ana Markessinis