Estilo Orgánico

Por qué no integrar la naturaleza al interior de nuestro hogar, o bien nuestro hogar a la naturaleza, de cierta manera hemos invadido el espacio de ésta con nuestras construcciones, pero a través de este maravilloso estilo podemos hacer un pequeño cambio y agradecerle a la madre Tierra el haber cedido un trozo de su territorio para que lo habitemos.

El estilo orgánico es uno de mis favoritos, la naturaleza nos da vida, reanima los espacios, nos permite crear ambientes relajantes, cálidos, con mucha luz, por lo que transmitirá a todo el espacio pura energía positiva. Son espacios ideales para la meditación y el contacto con el alma, con la energía suprema.

Como estilo, el orgánico, nace entre los años 1930 y 1940, gracias al sueco Asplund y al finlandés Alvar Aalto, inclusive podríamos contar como mayor exponente al arquitecto Frank Lloyd Wright, quien estuvo adelantado a la época a inicios de los 30’s con sus pensamientos sobre arquitectura orgánica.

Características

El mobiliario es simple, de líneas suaves y materiales puros, madera principalmente, tiende a la comodidad, las formas se adaptan al hombre, de preferencia líneas curvas y esquinas redondeadas. También se opta por material reciclado.

El diseño orgánico es rico en fibras y texturas naturales, éstas aportan calidez al ambiente.

En cuanto a los colores, la paleta es muy amplia, empezando por el blanco, los azules, inclinándose por las tonalidades que inspiren naturaleza, verdes, lavanda, amarillo, tonos tierra. Con los colores será divertido explorar más, decántate por aquellos que al verlos te transporten a alguna parte de la naturaleza, flores, sol, cielo, mar…

La iluminación es clave en este estilo, la luz natural deberá tener acceso permitido y sin límite al espacio, para lograrlo y está entre tus posibilidades permite ventanales amplios y escogé cortinas de tela suave y traslúcida, por ejemplo elaboradas en algodón.

No está permitido los objetos elaborados con plástico, acrílico, PVC. Inclínate por aquellos hechos en arcilla, bambú, madera; material natural.
Integrá plantas, además de dar vida y frescura al espacio, estarás invitando a la naturaleza a habitar tu hogar, más energía viva y positiva habrá dentro la estancia.

En cuanto a los accesorios podés encontrar objetos que reproduzcan las formas de la naturaleza, en tiendas de artesanías se les haya, pero también podés hacerlos vos mism@ en casa, con lo que encontrés en el jardín, o en un pase a la playa, a un río, en el bosque. Si tenés niños se divertirán mucho creándolos con vos.

Usá tu imaginación y es tiempo de recobrar esa conciencia por espacios más sanos, empezando por nuestro hogar.

Estilo Wabi Sabi

Wabi Sabi, un estilo de vida. Más que un estilo decorativo ó una tendencia, el Wabi Sabi, nos hace apreciar la vida y las cosas desde un punto de vista diferente, donde nos damos cuenta que “nada es perfecto, nada es permanente y nada está completo”, esta es la filosofía de este estilo de vida japonés.

Aprecia la belleza de lo natural y su proceso, lo simple de las cosas u objetos; es fresco, limpio, ordenado, aprecia la quietud, y la serenidad, por lo que transmitirá mucha paz en cada estancia que se encuentre presente este estilo. Se puede decir que aprecia la belleza de lo rústico y envejecido, ya que este es un proceso natural de cualquier objeto.

Va muy de la mano con el minimalismo, espacios despejados y diáfanos son ideales, muebles de líneas simples y de pronto ásperas, paredes en tonos claros.

Características principales
• Estética asimétrica
• Aspereza en los materiales
• Simpleza
• Intimidad
• Amor por lo natural

Muebles

Escojé muebles de líneas simples, bajos y de tonos neutros. En Japón los muebles son de menor altura que los que usamos en Occidente, el contacto con el suelo es vital. Pero no necesariamente tenés que adaptar tus muebles, podés colocar alguna alfombra con cojines, una mesa muy baja, y así lograrás dar ese ambiente Wabi Sabi a la estancia. Pero sí debés asegurarte que los muebles que colocarás inviten al orden y conserven el color de la madera natural.

Colores

El color principal es el blanco en todos sus tonos, e incluye toda la gama de colores neutros, grises, ocres y beiges, si querés dar algún un color extra lo podés hacer con algún objeto decorativo, pero debe ser mínimo, por ejemplo un tono rojo ó verde.
En relación a los colores a utilizar en el mobiliario, lo ideal será usar maderas claras, pero también podrás introducir algún mueble de madera oscura como elemento único.

Materiales

Deberás elegir aquellos en estado natural o poco industrializado.  La piedra y la madera son los materiales fundamentales, pero podrás incluir cualquier material que la naturaleza te regale, para agregarle a la decoración. En cocina y baños se elije la piedra antes a que a la cerámica y los pisos de madera clara antes que la oscura.

Iluminación

Ésta deberá ser sutil e indirecta, con artefactos escondidos, con esto podrás lograr un ambiente propicio para la meditación y el descanso.

No olvidés, para finalizar con tu proyecto que los espacios deben quedar despejados, para que puedan recibir toda la energía de la naturaleza, al final sentirás como tu espacio te reconectará con todo lo simple que la vida nos regala y por una u otra razón hemos dejado olvidado.

Buenas vibras para vos y tu espacio!!!

 

Estilo vintage

¿Qué es vintage?

Este término se utiliza para referirse a objetos o accesorios de calidad que presentan cierta edad, que han sobrevivido al menos 20 años, sin embargo aún no pueden catalogarse como antigüedades. Por lo que es importante no equivocarnos y tratar lo retro como vintage, recordemos que retro es aquello nuevo inspirado en lo clásico.

Ahora podemos tocar el tema del estilo vintage aplicado a la decoración.

La decoración vintage se destaca por su romanticismo, elegancia y clasicismo. Es un estilo si se quiere, de reciclaje, ya que se podrá con él, reutilizar aquellos muebles de nuestros abuelos que habíamos olvidado, no es necesario gastar mucho dinero, porque con un poco de creatividad, podrás recuperar esas piezas y dejarlas como recién compradas.

Características

El color principal es el blanco,  blanco hueso,  también llamado blanco antiguo; y en los accesorios se pueden utilizar colores pastel, o, vivos si así lo querés, pero con cautela.

El estampado es de las principales características de este estilo, tanto en los textiles como en los cojines, edredones, cortinas, alfombras, tapizados para sillas, sillones, sofás, etc.

Los materiales principales son: la madera, el mimbre y el hierro forjado. La tela cumple un papel protagónico dentro de este estilo, en colores lisos o estampados.

Para las paredes, no puede faltar el papel estampado, pero, si no es de tu gusto, las podés pintar con tonos pastel o simplemente en blanco. Vestirlas con los marcos de cuadros o espejos quedará muy bien y esto le dará detalle a las mismas.

En cuanto a la iluminación tendrás muchas opciones, ésta es muy importante, y llamativa en el estilo vintage. Podés usar, por ejemplo, para el dormitorio las de lágrimas de cristal, también las tipo araña, darán a esos espacios mucho romance.

Las lámparas de mesa no pueden faltar, con la sombra de forma redondeada,   los materiales para dar esta forma deben ser pergamino, cristal o textiles, y para la base, el material indispensable debe ser el metal.

Lámparas de pie, al menos una debe estar presente, siempre en la misma línea que las de mesa, el pie ovalado y la campana tipo foco.

Las flores y las plantas no pueden faltar, darán mucha vida y un aire mucho más familiar y acogedor.

Y para concluir con ese espacio vintage, no olvidés colocar elementos decorativos, los podés encontrar en compra y ventas, ventas de garaje, tiendas de antigüedades o mejor aún en casa de tus abuelos o padres, esto le dará mayor valor sentimental. El asunto es que la decoración vintage siempre te va a ahorrar dinero.

Por ejemplo, colocá cuadros antiguos, toca disco tipo gramófono, vajillas de porcelana antiguas, reloj de péndulo, o cucú, teléfono de rueda, en fin todo aquello que te remonte a tiempos de romance. Y a la vez ten cuidado de no recargar, escoge algunos de ellos y ubícalos en lugares estratégicos y con cuidado, para que cada uno se pueda apreciar.

Manos a la obra!

Estilo Mediterráneo

Este estilo es originario de las zonas que bordean las costas del Mediterráneo. Se rige por la luminosidad, el colorido y el mobiliario rústico.

Es simple, relajado, cálido y puro, la luminosidad juega un papel muy importante, en especial la luz natural.

Los colores que utiliza en las paredes son aquellos que ayuden a reflejar la luz, tales como el blanco, aguamarina. Utiliza también colores que nos recuerden la naturaleza, ocres y verde oliva.

En los pisos lo más utilizado es terracota y madera, además de los azulejos. Los cielos siempre muestran grandes vigas en madera estilo artesonado.

La decoración es simple, con pocos elementos y muy creativa. Los patios interiores son una muy buena opción en este estilo ya que además de traer mucha claridad al interior, integra la naturaleza al resto de la casa. Muebles en hierro forjado, mimbre y maderas nobles son indispensables a la hora de decorar.

Al final de decorar ese espacio, lo más importante es que te transportes, que logres sentir el olor a mar, la paz y tranquilidad que transmite el estilo mediterráneo.

Estilo Nórdico

 

El estilo nórdico o escandinavo , como bien lo dice su nombre, es un estilo decorativo propio de los países escandinavos, Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca. Nace a principios del siglo XX y se mantiene hasta la fecha, claro, con algunas diferencias. Este estilo se atribuye al diseñador y pintor sueco Carl Larsson y a su esposa Karin Bergöö .

La decoración nórdica es ideal para casas pequeñas o apartamentos; va muy bien con aquellas personas que cuentan con poco mobiliario, o no gustan de espacios recargados.

En este estilo la iluminación es la protagonista, esto se debe a que en los países del norte de Europa la luz solar es escasa y los días cuentan con pocas horas de luz, por esta razón es que se buscan elementos cálidos, donde la luz natural sea reproducida por toda la casa.

Las ventanas son amplias y normalmente no llevan cortinas con el objetivo de permitir entrar toda la luz posible.

Las paredes casi siempre son pintadas de blanco o en tonos neutro, al igual que la mayoría de los elementos que componen la decoración nórdica.

Se suele incluir algún punto de color para dar acento, principalmente en los muebles, cojines, alfombras o algún cuadro. El azul es uno de los más utilizados ya que evoca los pocos días soleados y de verano. Pero cualquier otro tono es totalmente válido.

En cuanto a la parte textil, los tejidos naturales como lana o lino son los más utilizados y los que mejor se adaptan, colores lisos en tonos pastel o delicados estampados de rayas o flores ayudaran a crear una decoración fascinante.

La mayoría de los muebles son en maderas claras tales como pino o haya, o son pintados de blanco, de líneas rectas, y son ubicados de tal manera que no obstruya el paso de la luz, por esta razón los espacios en el estilo nórdico son sencillos, limpios y con pocos adornos.

Un elemento decorativo importante y que no debe faltar a la hora de decorar con este estilo son las lámparas, se utilizan lámparas colgantes y de pie, deben ser sobrias y elegantes, ellas darán esa iluminación tan buscada en momentos que no se cuente con la luz natural.

El objetivo principal del estilo nórdico es brindar un espacio cálido, acogedor y tranquilo, aún teniendo un nublado día afuera.

Estilo Colonial

 

Este es un estilo con mucha historia y clase, acá te traemos un poco de ésta para que lo podás conocer más a fondo y si crees que es tu estilo, decidirte sin duda por él.

A finales del siglo XIX y principios del XX, gente procedente de metrópolis imperialista se mudaron a las colonias anexadas tras las luchas expansionistas. La búsqueda de recursos naturales lejos de las fronteras de determinados países, hizo que los europeos se trasladaran a los terrenos conquistados, dándose una convivencia de lo autóctono con lo urbano. De esta manera se mezclaron las costumbres españolas con latinoamericanas, y las francesas e inglesas con asiáticas. De aquí las denominadas colonias.

Los recién llegados se vieron obligados a fabricar sus propios muebles, éstos, de aspecto tosco y rudimentario al principio, luego conforme se volvían más sedentarios lograron darles aspecto más definido y fino. La artesanía es la primordial en estas creaciones. Utilizaban maderas autóctonas como teca, con el paso del tiempo se fundan las primeras fábricas y los muebles empiezan a ser construidos en serie.

Este es un estilo acogedor, tranquilo y cálido, y cada región o país cuenta con un estilo colonial que se distinguirá de los otros por su propios materiales.

En cuanto a las telas, las más utilizadas son el lino, cualquier tejido de origen natural, incluso la rafia o arpillera. El color primordial en el estilo colonial es el blanco, seguido por los beige y marrones, también puede contar con tonos fríos pero con tonalidades suaves como violeta, turquesa, malva o lila.

El material por excelencia es la madera, sin embargo podemos utilizar el acero y el hierro forjado, siempre en pequeños detalles como remates en las mesas y sillas, adornando una lámpara o de suplemento en espacios como el baño o la cocina. Dependiendo de su gusto puede optar por metales brillantes o mate.

Las alfombras harán que la habitación adquiera una dimensión diferente, y dará más calidez al espacio. Las plantas, las butacas de jardín, una jaula de mimbre o una hamaca darán a los diferentes rincones de la casa encanto y sensación de tranquilidad.

Accesorios

Lo primordial en el estilo colonial impera lo natural, por ejemplo podemos decorar nuestra mesa con un plato hondo o bol lleno de piedras, semillas o popurrí, o bien un jarrón de mimbre con tallos de bambú. Los retratos en sepia, cuadros de bodegones, floreros, causarán un buen efecto en las paredes.

Las zonas de descanso transmiten clasicismo, por esta razón la cama con dosel es indispensable, cortinas de tul y las colchas con bordados, este es un estilo que inspira suavidad. El baúl grande a los pies de la cama, un biombo, celosías a modo de contraventanas.

Y como en cualquier estilo, lo primordial, es que guiándote por los pasos básicos pongas en práctica tu creatividad y le des a tu hogar o espacio ese toque personal que te hará sentir en paz y complacido(a).

 

Estilo Ecléctico

El término ecléctico viene del adjetivo griego (εκλεκτός) que significa escogido.

El estilo ecléctico se inspira en la recopilación de varios estilos hasta lograr el propio, es un estilo muy personal, por lo que es sumamente versátil a la hora de mezclar y crear un ambiente agradable y original. La clave es saber cómo escoger y combinar las diferentes piezas y colores, recordemos que a la hora de decorar siempre buscamos espacios acogedores que inviten a pasar y quedarse.

Es un estilo que recopila tradiciones y culturas, sin caer en acumulación de objetos, por el contrario se podría tratar como colección temática.

Cuando se eligen diferentes piezas o mobiliario y se combinan entre sí con cuidado y gusto, es cuando se podrá ver belleza y armonía, la clave está en elegir formas similares y colores que combinen.

En cuanto a los colores y textiles no hay regla, podés usar el que más te agrade y haga sentir bien, siempre con cuidado, igual podés utilizar colores claros en las paredes, como blancos, o pasteles y dar el acento con el mobiliario y las diferentes piezas decorativas, o bien colores fuertes que contrasten con piezas en tonos claros.

Recordá que la idea es que el espacio este en orden y te genere agrado y tranquilidad, que sea un espacio donde vos, familia y tus invitados puedan pasar un rato agradable.

Estilo Pop Art

El arte pop nace en 1952 en Londres, siendo precursores un grupo de jóvenes artistas, pintores, escultores, arquitectos, escritores y críticos, llamados el Grupo Independiente, ellos desafiaban la visión modernista de la cultura, como la perspectiva tradicional de ver las Bellas Artes.

El arte pop se caracteriza por tomar elementos de la cultura popular (de ahí el término “ pop”), va en contra de los movimientos clásicos del arte.

Ahora bien, si este estilo es el que te convence y gusta, a continuación mencionaré una lista de las características que se debe tomar en cuenta a la hora de decorar un espacio al estilo Pop Art.

Este es un estilo repleto de creatividad y color. De ahí que sus principales características son las formas y los colores.

La paleta de colores para elegir son los tonos puros, brillantes y fluorescentes como los naranjas, verdes, violetas, y azules eléctricos.

En cuanto a las formas, las elegidas son, redondeadas o diseños irregulares en el caso de muebles y accesorios. Las lámparas, alfombras, y mesas ofrecen curvas para combinarse perfectamente, logrando ambientes despreocupados.

Entre los materiales más usados se encuentran el poliuretano, plástico, acrílico, resina y aluminio fundido.

Para concluir con la decoración de ese espacio Pop Art, podés elegir puff y sillones inflables, materiales sintéticos, láminas y afiches de anuncios de los años 50, comics, también podés ser creativo e incluír fotos tuyas y de tu familia en estilo pop; combínalos con elementos simples y así lograrás un ambiente ordenado, fresco, divertido y funcional.

Estilo Moderno

Si buscás simplicidad, sencillez y pureza, debés elegir el estilo moderno. Es un estilo con aires de juventud, fresco, cargado de luz y energía. No te tendrás que preocupar por accesorios, ni por limpieza excesiva.

Este estilo surge a mediados del siglo XX, y sus grandes precusores fueron los grandes arquitectos Le Corbusier, Mies Van Der Rohe, Frank Lloyd Wright y Alvar Aalto.

Este estilo va de la mano con el minimalismo, ya que se opone a sobrecargar espacios, como sí lo hacen otros estilos, el estilo moderno busca siempre simplicidad tanto en los colores como en el mobiliario, acá no hay cabida para el desorden.

Los muebles son simples, de líneas rectas y normalmente en color negro o maderas nobles y oscuras y para la tapicería, cueros o pieles. Y en cuanto a los elementos decorativos, solo se coloca lo necesario, elementos de calidad, ya que serán de real importancia dentro de la decoración.

También se puede colocar algún mueble antiguo dentro de esta decoración y así lograr un toque de calidez, es totalmente permitido.

Los materiales, en general, más utilizados son el hormigón, vidrio y acero.

La iluminación juega un papel muy importante en este estilo, por lo que se encuentran grandes ventanales que permitirán la entrada de la luz del sol al ambiente, generando una gran energía en el espacio.

Muchas personas buscan también la incorporación de la tecnología al ambiente.

En cuanto a los textiles, es poco lo que se utiliza, pero han de ser en colores lisos y sin ningún detalle, si se coloca alguna cortina, la cual no es indispensable, deberá ser de tela traslúcida que permita la entrada de la luz natural, logrando con esto, calidez y confort.

Los colores a usar deben ser en tonos claros, el blanco siempre estará a la cabeza, y los acentos de color los lograrás con diferentes accesorios, lo principal es no usar más de tres colores en un mismo espacio, estos colores deben combinar muy bien entre ellos. Para esto podrás apoyarte en elementos como alfombras, cojines, cuadros, jarrones, marcos para fotos, alguno de los sofás, y la cantidad de ellos debe ser mínima, porque de lo contrario podrás sobrecargar el espacio y es lo que debés evitar, o bien aplicar el color de acento en una sola pared o algún nicho. Los colores a usar podrán ser rojo, azul eléctrico, verde manzana, amarillo, naranja.

Existe el concepto de que el estilo moderno es frío y solo para jóvenes, pero esto va a depender de vos, no tiene porque ser así, con estas ideas y tu creatividad lograrás espacios modernos con calidez de hogar, donde también pueden habitar niños, y disfrutar del espacio, el orden se aprende, si sos ordenad@, lo vas a seguir siendo en un estilo barroco como en uno moderno.

Adelante y disfruta de éste, tu estilo.

 

 

Estilo Zen

Si te inclinas por la paz, la relajación, la espiritualidad, sin duda este es tu estilo.

Por eso es importante saber que el Zen es más que un estilo decorativo, es una forma de vida, una disciplina espiritual.

Las verdaderas raíces místicas y filosóficas del Zen se encuentran en la vida y enseñanzas de Buda, e incluso podríamos ir mas atrás hasta las tradiciones espirituales del Hinduismo recogidas en Los Vedas.

El Zen alcanza su expresión definitiva en Japón a mediados del siglo XIII, influyendo en la mentalidad y las costumbres de la cultura tradicional japonesa, donde todavía se sigue practicando y enseñando en las diversas escuelas y monasterios Zen.

El Zen llega a occidente en las últimas décadas del siglo XX, influenciando con su filosofía y práctica en diversos ámbitos, entre ellos la arquitectura y la decoración.

La filosofía o base espiritual del Zen se centra en la iluminación y búsqueda de armonía y paz interior a través de acciones simples y cotidianas proporcionando en todo momento un sustento para la vida diaria.

El arte de la pintura o la caligrafía, la meditación, los rituales, las artes marciales, la ceremonia de servir el té o el arreglo de flores, son algunas de las actividades que van definiendo el Zen e influenciando con su simplicidad en la vida cotidiana.

Cada una de estas actividades tiene como objetivo la iluminación. Todas exploran distintas características de la experiencia Zen y pueden ser usadas para entrenar la mente y llevarla en contacto con la realidad última.

Estos mismos conceptos son los que inspiran al Zen en nuestra cultura, acercando su estilo de vida a las construcciones, objetos y formas de vida contemporáneas.

Características del Estilo Zen

Busca alcanzar la armonía y la tranquilidad deseada por todo ser humano. Se puede decir que en Occidente su filosofía se adapta al diseño de interiores y jardines.

A la hora de decorar pensando en este estilo se requiere de recursos mínimos, espacios ordenados, colores claros y líneas simples.

La ornamentación excesiva no va con este estilo, al contrario, utiliza pocos objetos, materiales naturales y aromas, este último lo podemos obtener a través de velas e inciensos.

Con una decoración Zen se logran espacios de paz y armonía, brindando reflexión y descanso.

Colores

Predomina el uso del color blanco y el uso de los neutros (ocres, grises y beige). Se utilizan otros colores como el rojo por ejemplo, únicamente para acentuar, como en un objeto o detalle puntual.

Materiales

Los materiales más utilizados son los que encontramos en estado natural, como la madera y la piedra, para los baños y cocinas se prefiere la piedra antes que la cerámica.

En los pisos, la madera clara se antepone a la oscura, se prefiere bambú o haya.

Muebles

Los muebles deben seguir la máxima simplicidad en sus líneas. Muebles bajos, de líneas rectas que invitan al orden, en su mayoría conservan el color de la madera natural. Los muebles con curvas y muchos adornos no combinan con este estilo.

Iluminación

La luz siempre debe ser indirecta, con luminarias escondidas, logrando un ambiente suave y sutil, propicio para la meditación y el descanso.

Objetos

La elección de estos debe ser cuidadosa. Son pocos los adornos que se permiten en este estilo, a la hora de escogerlos podemos inclinarnos por objetos de cristal o madera. En las paredes, aunque se prefieren limpias se puede colgar un cuadro que este acorde con el resto de la decoración.